Alessandría - Tradición y sabor local
06
Ago

Alessandría - Tradición y sabor local

Alessandria, limita con las regiones de Lombardía, Liguria y Emilia-Romagna, se caracteriza por un clima mediterráneo único más propio del sur del país. Aquí el paisaje es muy diverso: delimitada al sur por los Apeninos Ligures y al norte por la zona del Monferrato, famosa por sus viñedos, recorren esta provincia ríos exuberantes, valles imponentes y bosques frondosos de castaños, robles y hayas.

Entre los ríos Tanaro y Bormida se sitúa la capital homónima de la provincia. Fundada en 1168 con el nombre de Civitas Nova, pasó a llamarse posteriormente Alessandria en honor al Papa Alessandro III. Aunque ya había habitantes en la zona antes del establecimiento de la ciudad, nació como una fortaleza para defender la Liga Lombarda de los ataques del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Federico I. Entre 1174 y 1175 fue fuertemente asediada por el Imperio Germánico, y cuenta la leyenda que un campesino muy astuto llamado Gagliaudo la salvó de una inevitable conquista. Gagliaudo alimentó a su vaca con el último grano que quedaba en la ciudad y salió de la fortaleza al encuentro del ejército enemigo. Cuando las fuerzas imperiales lo capturaron, sacrificaron a su vaca y encontraron el grano en su estómago. El campesino les convenció de que había tanta abundancia de grano en la ciudad que ya no quedaba sitio donde guardarlo. El emperador Federico I pensó que se podía alargar demasiado el asedio y decidió retirar a sus tropas de Alessandria. En la catedral de la ciudad hay una estatua en honor a Gagliaudo. En 1198 Alessandria fue declarada una ciudad libre, en este momento  comenzaron los conflictos con otras comunas de la región que duraron décadas, hasta que en 1348 pasó a ser gobernada por los Visconti y dominada desde Milán. Luego fue gobernada por los Sforza y en 1707 fue cedida a la Casa de Saboya, uniéndose desde ese momento a la región de Piamonte. En 1800 fue conquistada por los franceses, pero en 1814 los Saboya volvieron a recuperarla bajo el Reino de Cerdeña.

A pesar de haber pertenecido a Francia durante un breve período, en Alessandria se respira una gran influencia francesa. Ubicada estratégicamente, siempre ha sido un importante centro de comercio y transporte. Ruinas romanas y medievales rememoran un pasado de esplendor.

De gran tradición vitivinícola, la provincia de Alessandria se debe empezar a saborear con los vinos de la tierra: entre los tintos destacan los Barbera,  la variedad de uva más extendida en el Piamonte que posee 2 vinos con DOCG y 5 con DOC; entre los blancos merecen especial atención el Cortese di Gavi, con DOCG, y el Timorasso, con DOC.

Su cocina evoca tradición local y sus quesos son buen ejemplo de ello, aquí todavía se produce artesanalmente queso Robiola siguiendo una tradición de siglos que se remonta a los granjeros celto-ligures. El Robiola, hecho con leche de vaca, cabra y oveja, se elabora principalmente en la región montañosa de Suol D’Aleramo. Otro queso legendario es el Montebore, hecho con leche de vaca y oveja. Con más de once siglos de tradición, este queso estuvo a punto de desaparecer, pero fue presentado en la Feria Internacional del Queso, donde consiguió reconocimiento entre los expertos de todo el mundo.

La tradición de Alessandria también se nutre de las influencias de su entorno. Cuanto más nos acercamos al sur, más sabores y aromas nos recuerdan a Liguria. Aquí tienen su propia versión de la “focaccia genovese”, la “focaccia novese”. Otros platos de influencia ligur son la “farinata”, el “pansotti”, el “corzetti” y el “ravioli al tocco”.

Algunos de los embutidos de la provincia gozan de prestigio internacional. Destaca el “filetto baciato di Ponzone” (que quiere decir “filete besado”), un tipo de salami típico del Valle Bormida que se elabora mezclando carne de cerdo y la grasa del corazón del filete y se deja envejecer en salmuera unos dos meses. Otro embutido muy popular es el “testa in cassetta”, hecho con las partes magras de la cabeza, la lengua, la manteca de las mejillas de cerdo y una mezcla de diferentes salamis.

Pero no sólo de antipasto presume Alessandria. Aquí hay platos principales que acompañan grandes historias, como el tradicional “pollo Marengo”, en homenaje al lugar donde Napoleón ganó una de sus batallas más importantes contra el ejército austriaco. Se cuenta que tras la batalla de Marengo, el chef de Napoleón no disponía de materia prima para cocinar, ya que los austriacos habían interceptado suministros de alimentos para el ejército francés. Así que tuvo que recolectar ingredientes entre los agricultores locales e improvisó un plato con pollo, setas y camarones de río. El resultado le gustó tanto a Napoleón que pidió a su chef que a partir de entonces preparase ese mismo plato después de cada batalla, dando así lugar al popular “pollo Marengo”.  Otro plato de gran tradición agrícola es el “rabaton”, unas pequeñas albóndigas hechas con requesón, espinacas y huevo. Los “rabaton” se pueden servir en caldo o al horno. Platos como éste nos recuerdan que las recetas centenarias de Alessandria siguen presentes en una herencia culinaria transmitida de padres a hijos.

Para viajeros ávidos de sabores dulces, la repostería famosa de la provincia saciará cualquier expectativa. Entre sus especialidades encontramos su variedad de galletas: las “krumiri”, típicas de Monferrato, sin duda el dulce más famoso de Alessandria, las “amaretti”, también muy populares, con su propia versión casi en cada ciudad, y las “biscotti della salute”, muy parecidas a las “biscotti del Lagaccio” genovesas. No podríamos dejar de recomendar el “Lacabòn”, un caramelo artesanal con forma de palo, hecho con miel, azúcar y clara de huevo.

Sin duda esta provincia invita a saborear la mejor tradición gastronómica rural y nos recuerda que para conseguir las mejores recetas, necesitamos contar con los mejores ingredientes. Y Alessandria los tiene. Continuamos nuestro viaje, como no podía ser de otra forma, con muy buen sabor de boca.

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Alessandría

Alessandria (Lissandria en piamontés) es una ciudad de la región de Piamonte en Italia, capital de la provincia homónima. Se sitúa a orillas del río Tanaro

Población: 90.532 hab.

Superficie: 203,97 kmª

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