Ancona, una ciudad que mira al mar
19
Abr

Ancona, una ciudad que mira al mar

En la anterior parada en Ancona nos sumergimos en las entrañas de esta bonita ciudad costera, sin explorar el paisaje que la rodea. En esta segunda incursión por la zona de las Marcas recorremos el Parque Regional del Cónero, un frondoso enclave de bosques de vegetación mediterránea que descienden hasta el mar Adriático. Ahí, el paisaje descubre numerosas playas escondidas entre las rocas en una zona que abarca toda la Ribera del Cónero y que tiene a Ancona como su capital. Desde aquí partimos y retomamos el anterior recorrido por la ciudad cerca del puerto, en concreto en la loggia dei mercanti, la lonja de los mercaderes, que llama la atención por la belleza de su fachada de estilo veneciano y da testimonio de las actividades comerciales y de navegación de esta ciudad marítima.

Ancona

 

Tomando el viale de la vittoria, una de las arterias principales de la ciudad repleta de bonitos palacetes de comienzos del siglo XX, se llega al barrio del Pasetto, literalmente la zona que rodea la playa urbana de Ancona más céntrica: La spiaggia del Pasetto. Este enclave resulta de lo más pintoresco, ya que además del monumento de Mussolini a los caídos de la II Guerra Mundial, esta playa respira autenticidad con sus casitas de pescadores de colores enclavadas en la roca. Se tratan de pequeñas cuevas con un portón del que cuelgan redes y aparejos, una muestra indiscutible de una ciudad que mira al mar. Además, aquí se pueden admirar otros dos monumentos en forma de roca creados por la naturaleza: La Seggiola del Papa, la silla del Papa y el scoglio del Quadrato, la roca del cuadrado, que emergen de las aguas.

Naturaleza de playas en las afueras de Ancona

Siguiendo la Ribera del Cónero, son muchas las playas y localidades que salpican la costa del Adriático. Este es el caso de la playa de Le due sorelle o de Las dos Hermanas cuyo nombre se debe a la presencia de dos promontorios rocosos. Más hacia el sur destaca la spiaggia di Mezzavalle, una playa salvaje y de gran belleza que solo es accesible por mar. Ahora, si no quieres perderte una de las mejores playas de las Marcas, no dejes de visitar la spiaggia di Portonovo, una playa de piedrecitas blancas y cantos redondos envuelta en el verde de los bosques del Parque Regional de Cónero. Puedes aprovechar para hacer una excursión a esta pequeña ciudad y a su iglesia románica de Santa María del siglo XI.

Ancona sabe a guisos y a anís

Este aroma a mar y el paseo por la costa habrá despertado todos tus sentidos y de regreso a Ancona su gastronomía espera a ser descubierta de nuevo. Una buena opción para degustar los platos de la gastronomía anconense es la zona comercial del corso Stamira, el corso Garibaldi y el corso Mazzini, muy cerca de la Piazza Cavour, el epicentro de la ciudad. Además de tiendas con productos típicos de la región como el aceite de oliva, el anís, las olivas o la trufa, aquí también encontrarás numerosos restaurantes y trattorias que preparan lo mejor que ofrece esta tierra: Platos de pescado y otras opciones para los más carnívoros. Y para rematar nada como dejarse tentar por el sabor dulce de su repostería en algunos de los cafés acompañado de un buen espresso.

Ancona guarda en su recetario dos recetas tradicionales que hacen las delicias de sus ciudadanos y de los que descubren esta tierra. El primero de ellos es el famoso brodetto una caldereta elaborada con hasta 13 tipos de pescados diferentes y tomate que supone un plato lleno de sabor y gusto por el arte tradicional de la pesca de esta tierra. De hecho, se le conoce como el plato pobre de los pescadores. Igualmente, del mar procede el bacalao all’anconetana, un delicioso guiso elaborado con bacalao acompañado de patatas cocidas, apio, cebolla, zanahoria y tomate. Pero si eres de gustos más carnívoros, puedes optar por una porchetta, un plato típico de la zona del centro Italia que consiste en una pieza de carne de cerdo, conejo o cordero deshuesada y asada al horno. Por último, tienes la opción clásica del pollo potacchio, o pollo a la cazuela elaborado a fuego lento con aceite de oliva, ajo, vino blanco y tomate.

gastronomia ancona

 

No se puede abandonar Ancona sin probar el dulzor de su repostería. Precisamente en ella está muy presente el anís con el que se elabora por ejemplo el ciambellotto, un sencillo bizcocho en forma de rosca y aromatizado con este peculiar sabor. Igualmente, las pastelerías de Ancona exponen en sus vitrinas los famosos raviolis fritos, que suelen llevar relleno de castañas, crema pastelera o queso ricotta. Y por último, puedes optar por la cicerchiata, un dulce típico de origen medieval y del período de carnaval que recibe este nombre por una leguminosa, la almorta, similar a un garbanzo pero plano. Una delicia que recomendamos con un espresso o el famoso vino cotto, un vino dulce aromatizado con anisete que te dejará el mejor sabor de boca de esta ciudad marítima.