09
Ago

Descubriendo Grosseto

En nuestro intenso recorrido por la Toscana recalamos en una ciudad un tanto desconocida, pero que por eso mismo conserva intacto su encanto. Grosseto espera impaciente a ser descubierta y sorprendernos con los tesoros monumentales y gastronómicos que esconde.

Esta bonita localidad toscana pervive al paso del tiempo protegida por 3 km de muralla hexagonal perfectamente conservada que nos transporta a su pasado histórico. Levantada en 1547 por orden de Francesco I de Médici, todavía hoy esta muralla mantiene sus seis bastiones defensivos y la imponente fortaleza de los Médici, un castillo de estilo renacentista que se alza imponente sobre el fantástico paisaje de la Maremma.  Desde este punto privilegiado, que hoy acoge numerosos eventos culturales a lo largo del año, resulta fácil imaginar el rico pasado de esta ciudad de la Toscana.

Para ahondar en los orígenes de Grosseto, una primera parada obligatoria es el Museo Arqueológico de la Maremma en la Piazza Baccarini. Este museo conserva numerosas piezas de origen etrusco, siendo la ciotola di bucchero, una vasija con inscripciones del alfabeto etrusco del siglo IV a.C., uno de sus mayores tesoros. Asimismo, el museo conserva estelas de guerreros y vestigios de un anfiteatro del período romano y recorre varias obras de arte sacro de la Diócesis de Grosseto hasta llegar a la época medieval y moderna de la ciudad.

 

Precisamente desde la Plaza de la Catedral damos un salto al medievo de Grosseto que estuvo bajo el poder de Siena y posteriormente de Florencia, hechos que se aprecian en la arquitectura de sus edificios religiosos y civiles. Aquí, el Duomo de San Lorenzo (1294-1302), con una fachada de estilo gótico que alterna el mármol de Caldana blanco y rosa, se erige como el templo religioso más importante de la ciudad. Tras él, merecen una visita el convento benedictino de San Francesco del siglo XIII en la Plaza de la Independencia y la iglesia románica de San Pietro en Corso Carducci, la más antigua de Grosseto. Justo al lado del Duomo se abre la Piazza Dante, otro de los espacios imprescindibles de la ciudad, presidida por una escultura de Leopoldo II de Lorena y el Palazzo Aldobrandeschi – hoy Palazzo della Provincia - restaurado en 1904 imitando el estilo medieval propio de la región de Siena.

Sabores de Grosseto 

La passegiatta por Grosseto despierta el apetito y es que estamos en la Toscana y las tentaciones culinarias de esta región se dejan sentir en cada rincón de la localidad. Si por algo destaca la cocina de la Maremma es por un listado de ingredientes muy arraigados a la tierra: Excelente aceite de oliva, vinos tintos de gran calidad como el Morellino di Scansano con D.O.C.G., condimentos como el pimentón, variedad de hortalizas y frutas y las carnes de caza, pueblan un recetario lleno de tradición.

Una buena forma de abrir el apetito, como en cualquier parte de Italia, es comenzar por un pequeño antipasti compuesto en este caso de bruschetta, un entrante tradicional de la Toscana que en muchas ocasiones no necesita más acompañamiento que un buen aceite de oliva, así como la schiacciata, una focaccia toscana cuya masa se presiona ligeramente con los dedos antes de ser cocida al horno y se remata con un toque de aceite de oliva y sal. Tanto una como otra casan perfectamente con suculentos embutidos como la finocchiona, una especie de salchichón realizado con carne picada de cerdo e hinojo, y quesos con denominación de origen como el famoso queso pecorino que podéis degustar en nuestra pizza 7 Formaggi.

Pici Toscana

 

Preparado el estómago, Grosseto ofrece reconfortantes platos principales como sus sopas, de las que hay tanta variedad que será imposible decidirse por una. Abundan los caldos preparados con setas, muy abundantes en los bosques de esta tierra, a los que se suma el caldo de faisán que le otorga un sabor inigualable. Ahora, si existe un plato estrella de cuchara ésa es la aqcuacotta, una sopa elaborada con sofrito de cebolla, apio, tomate y pimentón.

Y tranquilos, los amantes de la pasta encontrarán en esta región platos de pasta larga artesanal como los fettuccine, muy parecidos a los tallarines, o los pici, una variedad de spaghetti hecha a mano con agua, harina y muy poco huevo, típica de esta parte meridional de la Toscana. Ambas llenan los menús de restaurantes y casas de lugareños acompañadas de deliciosas salsas a base de setas, ragú de carne o simplemente all’aglione con ajo y tomate.

Grosseto bien merece una parada en nuestro viaje por la Toscana, sobre todo, porque fuera de sus murallas guarda muchas más sorpresas.