Fermo, la Italia más auténtica
07
Jun

Fermo, la Italia más auténtica

En lo alto de un promontorio, Fermo, capital de la provincia homónima de la región de las Marcas, se descubre rodeada del paisaje montañoso de los montes Sibilinos, y acariciada por la brisa del Adriático. El tiempo en esta pequeña ciudad medieval parece haberse detenido y por eso mismo en Fermo se respira el aliento de una Italia auténtica, alejada de los grandes núcleos turísticos. Sin embargo, su patrimonio cultural y especial encanto la hacen merecedora de una visita si te encuentras por esta región de Italia. Sólo sea por dejarse llevar por la calma, la amabilidad de su gente y su deliciosa gastronomía.

Piazza del popolo

Foto vía: Città di Fermo

Lo primero que llama la atención es la buena conservación de su centro histórico de calles empedradas y laberínticas donde se aprecian las huellas de las antiguas vías romanas y se mezclan varios estilos de la época medieval. Empezando por el corazón de la ciudad, la Piazza del Popolo de estilo renacentista y considerada una de las más bellas de las Marcas. Aquí se concentran varios palacios, como el Palazzo di San Rocco, el Palazzo degli Studi y el magnífico Palazzo dei Priori del siglo XV y que antaño fue residencia de los gobernadores y del legado pontificio. En la actualidad alberga la Pinacoteca Cívica y el Museo Arqueológico de la ciudad, con una muestra de la civilización preromana del Piceno de los siglos IX al III a.C. Pero si existe una sala imprescindible y que llena de orgullo a los habitantes de Fermo es la Sala del Mapamundi, del siglo XVI, con una importante colección de libros antiguos del siglo XVI.

Alejándose de esta monumental plaza dirigimos nuestros pasos hacia el interior de la Tierra, en la espectacular Cisterna Romana, de la época Augusta y la más grande construida por extensión y metros cuadrados. De vuelta a la superficie subimos hacia la Catedral de estilo románico y gótico, dedicada all’Assunta y situada en lo alto de la colina Girifalco rodeada del espléndido parque que lleva el mismo nombre. El Duomo di Fermo comenzó a construirse en 1176, y es un magnífico punto desde el que contemplar la ciudad, el paisaje montañoso y el mar Adriático. Descendiendo de nuevo, llegamos hacia el Piazzale del Girifalco, otro de los centros importantes de la ciudad en los que vibra la oferta cultural fermana con el Teatro dell’Aquila en la Via Manzini. Esta joya del siglo XVII, obra del arquitecto Cosimo Morelli, es uno de los teatros más bellos y grandes de Las Marcas y acoge anualmente las citas culturales más importantes de la ciudad.

Qué comer en Fermo

Tras esta intensa passegiatta por la ciudad, toca reponer fuerzas y lo hacemos con su deliciosa gastronomía. En Fermo, como en otras ciudades de la región de Las Marcas el aceite de oliva de IGP, procedente de los extensos olivares que se extienden por el territorio, riegan platos de sabores intensos. Es el caso de las recetas elaboradas con pasta al huevo, acompañadas de salsas sabrosas, sobre todo a base de carne pero también de olivas. Igualmente las despensas fermanas abrirán las fosas nasales con sus aromáticos ingredientes, como el anís, muy presente en repostería y en la elaboración de bebidas.

Pasta

 

Un buen sitio para sentarse a probar las delicias de esta tierra lo puedes encontrar en la Piazza del Popolo, la Piazzale Azzolino o en Largo Temistocle Calzecchi Onesti. En esta zona del centro histórico existen restaurantes y trattorias en los que encontrarás, seguro, el famoso plato de vincisgrassi, una versión de la lasaña presentada de forma revuelta elaborada con salsa de carne de hígado o de caza. Igualmente, si lo que te gusta es la pasta al huevo para enrollar puedes optar por los maccheroncini de Campofilone de IGP, similares a los spaghetti pero más finos o los tagliatelle, una pasta larga pero más ancha. Tanto uno como otro es habitual acompañarlos de una deliciosa salsa casera de ragú de rigaglie (menudillos) hecha con mimo como las que saben elaborar le nonne italianas o las que puedes probar en nuestros restaurantes.

Y como seguro que tras este sustancioso pranzo puedes aguantar hasta la cena, para despedir un intenso día en Fermo puedes dejarte llevar por el famoso aperitivo italiano. Éste puede consistir en un picoteo a base de una exquisita selección de embutidos y quesos representativos de la región como son el salumi de Fermo, uno de los más afamados por darse las condiciones climatológicas idóneas. De aquí surge el ciauscolo, una especie de salchichón tierno o los deliciosos quesos de sabor intenso como el caciotta del Fermano, elaborado con leche de oveja y de cabra y con versiones de caciotta 100% de bufala. El placer se multiplica acompañado de rebanadas de pan rústico y una buena copa de vino tinto Piceno, el mejor fin de viaje a la Italia más auténtica.

 

43.1588734, 13.7200884

Fermo

Bañado por las aguas del mar Adriático y rodeado de los montes Sibilinos se levanta el pueblo de Fermo, capital de la provincia homónima.

Población: 37.655 hab.

Superficie: 124,19 kmª