L'Aquila, el renacimiento de la Florencia de Abruzzo
16
Mayo

L'Aquila, el renacimiento de la Florencia de Abruzzo

Como una gran “águila” imperial, L’Aquila empieza a dar signos de recuperación de uno de los episodios más devastadores de su historia reciente gracias a la generosidad de los italianos y a la tenacidad de sus habitantes. Tras el terremoto de 2009 que destruyó casi la totalidad de la ciudad, hoy el 95% de las afueras se encuentra prácticamente reconstruida y un 55% del casco histórico ha recuperado ya gran parte de su belleza y riqueza patrimonial. La ciudad, y la provincia en general, pese a ser la única de los Abruzzos que no limita con el mar, se encuentra en el Valle de Teramo, rodeada de un bonito paisaje montañoso, limitado por los Apeninos, el pico del Gran Sasso y el Parque Nacional de los Abruzzos, Lazio y Molise.

santa maria di collemaggio

El gran símbolo de la ciudad, la basílica de Santa María di Collemaggio, ha sido uno de los principales atractivos arquitectónicos en recuperarse. Situada en la piazza del Duomo, la basílica posee un estilo románico, cuyas líneas y colorido recuerdan estéticamente a la iglesia de Santa María Novella en Florencia. Además, poco a poco, el entramado de calles estrechas aledañas al corazón histórico de la ciudad ha reabierto negocios y restaurantes y comienza a recibir a los visitantes que perdió como consecuencia del terremoto. Desde esta zona, puedes subir al Forte Spagnolo, un castillo del siglo XVI, situado en la zona norte y más alta de la ciudad que hoy alberga el Museo Nacional de Abruzzo.

En la zona de la muralla, conocida como La Rivera y próxima al río Aterno, se encuentra la impresionante Fontana delle 99 canalle, otro de los monumentos de los que se sienten más orgullosos sus habitantes. La fuente, cuya construcción original se remonta al siglo XIII, posee varias reconstrucciones posteriores. De hecho, la mayoría de estudios históricos aseguran que el aspecto actual de la fuente, elaborada con piedra blanca y rosada en composición ajedrecista por obra de Ciccarone, como la que presenta su basílica de Santa María di Collemaggio, data del siglo XV. Los 99 caños están formados por varias máscaras que, se cree, representan a los señores de los 99 castillos que dieron origen a la ciudad en el año 1200.

Gastronomía y sabores campesinos

Adentrarse en la cocina de L’Aquila supone realizar una inmersión en la cocina campesina, es decir, degustar los sabores de la tierra y probar ingredientes de origen humilde.  Sin embargo, esto no resta un ápice a la excelencia de los productos habituales en las despensas de sus habitantes, algunos considerados hoy verdaderos manjares. De hecho, si hay que citar dos aromas característicos de la capital de los Abruzzos uno sería el azafrán, procedente de la zona de Navelli, y la trufa scorsone, estival y negra. Asimismo, la fama de los quesos de l’Aquila y su pasta, elaborada con curiosos utensilios de cocina de los que sus platos toman su nombre, son también grandes signos de la identidad gastronómica de esta ciudad.

Per comenzare con un buen antipasti, debes decantarte por los quesos y los embutidos. Entre los primeros encontrarás, por un lado, la intensidad del queso de oveja curado pecorino, de sabor persistente muy empleado para gratinar, espolvorear sobre la pasta y comer solo o con aceitunas. Por otro, se encuentra el denominado marcetto, un queso pecorino, más maduro y de sabor más intenso, e incluso picante, que se fermenta con leche de una forma particular. De hecho, encontrar este queso no es fácil, pues suele prepararse en casas particulares o en granjas especializadas. Si tienes ocasión de probarlo hazlo untado sobre una bruschetta, solo o con unos tomates secos, alcaparras y un hilo de aceite de oliva virgen extra, acompañado también con una buena copa de vino tinto Montepulciano.

Más habitual de encontrar en los restaurantes, trattorias u osterias es la famosa mortadela de Campotosto, un salami que destaca por la calidad de la carne utilizada para su elaboración, (cortes magros del cerdo) sin aditivos ni conservantes. Su sello más característico es la manteca blanca que ocupa la parte central en el corte. El otro embutido estrella es la soppresatta d’Abruzzo, otro salami que puede elaborarse bien con jamón de cerdo o con carne de ternera.

Pappardelle all'aquilana

Para continuar con este festín de sabores de L’Aquila puedes optar por alguno de sus variados platos de pasta al huevo, como los maccheroni alla chitarra. En realidad, se trata de una pasta fresca larga, parecida a los spaguetti, que suele acompañarse con un ragú mixto de carne de vacuno, cerdo y cordero. Otra especialidad son los pappardelle all’aquilana, una pasta más gruesa que suele prepararse con salchicha abruzzese, champiñones, o más sofisticados, con salsa de trufa y azafrán. Aunque la simplicidad también es un gran acierto como los fetuccine, gnocchetti simplemente con queso y pimienta. ¿Te vienes a saborear L’Aquila a nuestros restaurantes?

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L'Aquila

La capital de los Abruzzos ocupa el corazón central de Italia, a tan solo 100 kilómetros de Roma, en un paisaje montañoso, limitado por los Apeninos italianos, y sucesivos valles como el de Teramo. 

Población: 69.627 hab.

Superficie: 466 kmª

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