Novara, entre el Piamonte y Lombardía
29
Oct

Novara, entre el Piamonte y Lombardía

Novara, la provincia piamontesa más oriental del Piamonte,  se encuentra entre los ríos Ticino y Sesia al este y oeste respectivamente,  limita con Lombardía al sur y al este. Los paisajes se van transformando radicalmente según nos desplazamos de sur a norte. En el sur predominan las llanuras verdes revestidas de arrozales y álamos. A medida que ascendemos al centro de la provincia, las llanuras dejan paso a pequeñas colinas cubiertas de bosques, prados, cultivos de cereales como el maíz y viñedos. Esta zona ofrece unas condiciones climatológicas perfectas para el cultivo de la vid. Continuamos subiendo y las montañas, cada vez más altas, nos indican  que nos acercamos a los Alpes. Finalmente los lagos d’Orta y Maggiore llegan hasta el norte de Novara con una panorámica imponente dominada por el Monte Mottarone.

Los ligures fueron los primeros en habitar la actual provincia de Novara varios milenios antes de Cristo, en el siglo IV AC llegaron los celtas y fundaron la capital homónima. Tras varios siglos de asentamiento, los romanos conquistaron esta región en el 196 aC, bautizando la provincia con el nombre de Novaria. 150 años después Julio César concedió a la capital de la provincia el único Título de Municipium de la región. Tras la caída del Imperio Romano en el siglo V dC, fueron los lombardos quienes dominaron Novara durante años hasta que la región fue invadida por Carlo Magno y en el siglo XV sus tierras pasaron a dominio de la familia Visconti de Milán; posteriormente llegaron los Sforza, hasta que el Imperio Español ocupó éste y todos los territorios circundantes, estableciéndose en la región durante un par siglos. En el siglo XVIII Novara pasó a ser controlada por la Casa de Saboya, que controló la provincia incluso en tiempos de la dominación napoleónica hasta la formación de la actual nación de Italia.

La gastronomía de Novara sabe a tradición campesina piamontesa  pero con un toque de influencia lombarda. Es tierra de arrozales, por lo que encontramos muchas platos con el arroz como protagonista, si tuviéramos que elegir un solo plato de arroz novaresi, nos quedamos con la Paniscia. La Paniscia es una sopa de arroz de tipo Arborio (de grano corto, redondo y con un alto contenido de almidón, lo que proporciona mayor cremosidad) hecha con judías, repollo, zanahoria, apio, cebolla, vino tinto, manteca de cerdo, chicharrón y el famoso embutido Salam d’la Duja y condimentada con mucha pimienta. Existen muchas variaciones sobre la receta de este plato, siempre y cuando no se prescinda de las judías, la cebolla, el vino y el Salam d’la Duja”. Vercelli también ofrece su propia versión con menos verduras llamada Panissa.

El maridaje perfecto para la Paniscia sería un buen vino tinto de la zona de cuerpo medio.  En las colinas de Novara se producen principalmente vinos de uva Nebbiolo, conocida localmente como Spanna. El prestigioso Ghemme con DOCG, un tinto cuyo sabor es potenciado con las uvas Bonarda y Vespolina, presenta un color granate intenso y despierta aromas balsámicos con matices de frutos secos, regaliz y fruta sotto spirito que evocan a los sabores de la tierra. El Sizzano es un tinto con DOC de color rojo rubí y sabor seco, armonioso y con cuerpo aromatizado con violetas.

Además, como en el resto de Italia,  aquí también se conserva la tradición de quesos y embutidos como el antes mencionado Salam d’la Duja, un salami hecho con carne de cerdo, pimienta, ajo y vino tinto y conservado en un recipiente de barro. Tenemos otro buen ejemplo en el valle bajo del Sesia, donde se elabora artesanalmente la Mortadella di Fegato, una mortadela hecha con hígado de cerdo y condimentada con clavo, canela, nuez moscada, ralladura de limón y vino tinto. Muy aromática como os podeis imaginar.

En cuanto a los dulces, probamos los Biscottini di Novara, unas galletas crujientes y muy ligeras  que se hacen con huevos, azúcar y harina. Son perfectas para el desayuno, la merienda, para acompañar un té o un café o incluso para hacer Tiramisú. Los primeros Biscottini se hacían en los conventos de Novara allá por el siglo XVI. Las monjas preparaban estos y otros dulces para ofrecer a los extranjeros que llegaban de paso.  Las “galletas de las monjas di Novara” se popularizaron muy rápidamente, hasta que en 1800 Napoleón cerró todos los conventos. Fue entonces cuando las monjas, se tuvieron que refugiar en casa de sus familiares y de este modo comenzaron a compartir sus recetas, hasta ese momento secretas. Aún hoy se sigue diciendo que al mismísimo Conde de Cavour le encantaba disfrutar de los Biscottini acompañados de queso Gorgonzola.

Novara es una tierra de contrastes tanto geográficos como culinarios. Sin duda una provincia en la que perderse para descubrir todas sus caras, aromas y sabores y entender cada pequeña tradición local que lo convierte en un lugar único.

Y con nuestra próxima visita a Verbano terminaremos nuestro recorrido por el Piamonte.

45.44693, 8.6221611999999

Novara

Novara (en italiano Provincia di Novara) es una provincia en la región del Piamonte, en Italia. Su capital es la ciudad de Novara.

Población: 365.156 hab.

Superficie: 1.339 kmª