Padua, belleza sagrada y armonía culinaria
07
Abr

Padua, belleza sagrada y armonía culinaria

Situada a tan solo 40 km al oeste de Venecia, hoy descubrimos el lado sagrado y profano de una florida localidad italiana, famosa por su prestigiosa universidad y por la basílica de San Antonio. Hoy, con todos vosotros,  ¡Padua! 

Ubicada en la extremidad oriental de la Llanura padana, a unos 10 km al norte de las colinas Euganeas y a unos 20 km de la Laguna véneta, Padua representa la perfecta combinación entre el dinamismo cultural europeo y la convencionalidad más mediterránea. Este aspecto tan peculiar queda reflejado incluso en su pasado histórico, que nos ofrece una instantánea de la ciudad en la que, por un lado, predomina la independencia y su importante influencia  artística. Y, por el otro, nos desvela un lugar que se vio sometido al poder de Venecia. Sin embargo, Padua fue capaz de desarrollar su propio dominio cultural, pudiendo presumir de la presencia de verdaderos genios del arte, como los maestros Donatello y Tiziano, o del estimado pintor Andrea Mantegna.

Debido a sus características geológicas, el centro fue edificado  en la cuenca de los ríos Brenta y Bacchiglione que han sido elementos condicionantes para el tejido urbano, así como para la economía y la gastronomía de la ciudad. Realizar un paseo por Padua significa revivir la atmosfera de esplendor y frescura, típicas del Renacimiento, pero sin perder el contacto con la evolución urbana, que bien ha sabido preservar el encanto de su pasado. En esta óptica, es imprescindible visitar él que, sin duda, representa el monumento símbolo de la ciudad: la basílica de San Antonio.

Las razones para acercarse a ver esta obra arquitectónica son varias. El conjunto, que se empezó a construir inmediatamente después el fallecimiento del Santo portugués, fechado el 13 de junio de 1231, se caracteriza por su admirable complejidad arquitectónica. Nuestra mirada viene inmediatamente raptada por la armoniosa convivencia de diferentes estilos, como el gótico, el románico y el barroco; además que por las ochos cúpulas exteriores que hacen de este edificio un lugar único. Asimismo, el interior de la basílica además de alojar obras de incalculable valor, como es el altar Mayor realizado por  Donatello; también contiene otro tesoro de inestimable significado para la cristiandad: las reliquias de San Antonio de Padua. Así, cada día, numerosos peregrinos procedentes de todo el mundo hacen visita al Santo en este lugar que también ha sido proclamado Santuario Internacional.

La vida de San Antonio fue breve pero de gran intensidad biográfica, su canonización fue la más rápida de la historia, de hecho, el Papa Gregorio IX lo canonizó menos de un año después de su muerte. Precisamente en Padua ocurrió el milagro más famoso que se atribuye al Santo: el del pie amputado. Según las fuentes, un joven de nombre Leonardo, tras haber pateado a su propia madre confesó su falta al Santo, quien le dijo: “El pie de aquel que patea a su madre, merece ser cortado.” Frente estas palabras el joven reaccionó cortándose el pie. Así, según cuentan, enterado del suceso San Antonio tomó el miembro amputado de Leonardo y milagrosamente lo reunió al cuerpo. Además de esta faceta más religiosa, también se le atribuyen méritos más terrenales: al parecer, los enamorados de todo el mundo invocan al Santo para encontrar esposo o esposa.

 

Asimismo, en esta mezcla de creencias santas y paganas se refleja  la cocina padovana, que representa una síntesis de la rica gastronomía de la cercana Venecia con las tradiciones locales, más pobres y sencillas. Por esta razón, entre los platos típicos se pueden encontrar desde recetas a base de pescado hasta platos a base de carne bovina asada. La zona de las colinas Euganeas, además, es típica por la producción de jamón, que se usa mucho en la cocina para dar sabor a las salsas, asados, verduras y entremeses. Mientras que  entre los platos típicos encontramos primeros contundentes y sabrosos como los tortelli di zucca dolce, que se presentan como pequeños paquetitos de pasta rellenos de calabaza y el arroz con bruscandoli, que son cimas frescas del lúpulo, ¡un plato típico primaveral!

Nuestra incursión en el Véneto termina aquí. Desde Padua nos movemos hacía otra región muy  apreciada por los italianos, llena de vida y de rica tradición gastronómica, famosa por haber  influenciado las mesas y los paladares de todo el mundo:  ¡Emilia Romagna, estamos llegando!

45.4064349, 11.8767611

Padua

La ciudad de Padua es un importante centro económico y de comunicaciones en el norte de Italia. Es sede de la prestigiosa Universidad de Padua y atesora numerosos restos de un importante pasado cultural y artístico. Destaca la Basílica de San Antonio de P

Población: 213.634 hab.

Superficie: 92 kmª