Pisa, una ciudad para el conocimiento
14
Dic

Pisa, una ciudad para el conocimiento

Una sola pincelada de la Piazza dei Miracoli no basta para afirmar que uno ha visto Pisa. Esta ciudad toscana, de entramado medieval, cuenta con muchos más rincones por descubrir: Desde edificios renacentistas e iglesias a orillas del río Arno, pasando por majestuosas plazas hasta sus numerosas calles peatonales que vibran al ritmo joven de toda ciudad universitaria. Y todo esto a escasos metros y alejado de la aglomeración turística de la explanada declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Una vez visitados los imprescindibles, el recorrido por Pisa continúa a orillas del río Arno, donde se levanta la Chiesa de Santa Maria della Spina, uno de esos edificios religiosos que, aunque pequeño en tamaño, resulta grandioso en cuanto a belleza. De hecho lo primero que llama la atención es el blanco impoluto de su fachada, realizada en mármol. Considerada una joya del gótico pisano, la iglesia fue construida en 1230 y se dice que debe su nombre a la supuesta espina, perteneciente a la Corona de espinas de Cristo, llevada como reliquia en 1333.

Plaza Cavalieri

 

No lejos de allí, se encuentra la Piazza dei Cavalieri, la segunda plaza en importancia de la ciudad y el verdadero punto de encuentro de Pisa. De hecho aquí se aglutina un gran número de bellos edificios. Como el Palazzo della Carovana, obra de Giorgio Vasari, que hoy alberga la Scuola Normale Superiori di Pisa, perteneciente a la Universidad, una de las más prestigiosas de Italia. Igualmente el Palazzi degli Anziani, del siglo XI que fue la antigua sede de los gobernantes de Pisa. Por otro lado, frente a la estatua de Cosme I de Médici se encuentra la Torre y el palacio dell Orologio, un edificio que protagoniza uno de los pasajes de la Divina comedia de Dante. Y por último, el único edificio religioso, la Iglesia de San Stefano que alberga los botines de guerra conseguidos por la orden de los caballeros de San Esteban, de sus luchas contra corsarios turcos y sarracenos. 

Para cerrar el paseo por Pisa, resulta más que recomendable dejarse caer por la Piazza Dante Alighieri, donde se encuentra el Palazzo della Sapienza, sede principal de la Universidad de Pisa cuyo origen se remonta al siglo XIII. Aquí, puedes visitar la Biblioteca que contiene el famoso manuscrito de Galileo Galilei sobre la caída de los cuerpos que, supuestamente, realizó lanzando dos objetos desde la famosa torre inclinada. Y si quieres continuar cultivando el intelecto, en Pisa también puedes visitar dos importantes museos pictóricos: El Museo nazionale di Palazzo Reale, con pinturas flamencas e italianas de las dinastías de los Lorena, Médici y Saboya o el Museo nazionale di San Matteo de arte medieval toscano.

Más gastronomía de Pisa

En la anterior visita a Pisa pudimos degustar lo mejor de los productos de estas tierras toscanas y de los mares y ríos que la bañan. En esta segunda entrega repasamos una de las materias de primas de primera calidad: Su carne. De hecho, aquí se encuentran algunas con el sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP), como también lo tiene la trufa blanca, uno de los hongos más apreciados en la gastronomía mundial, y que forma parte del recetario pisano. Es el caso de su afamado risotto alla trufa blanca, un plato simplemente irresistible, al igual que el risotto de magret y tartufina de nuestra carta.

En Pisa descubrirás que abundan segundos platos llenos de sabor. Así sucede con la trippa alla pisana muy común en esta región de Italia, que se prepara generalmente con cebolla, tomate y lardo. También puedes optar por el mucco pisano, un plato de carne de res procedente de la raza chianina con IGP, que se prepara en su jugo y con mucha pimienta. Igual de sabroso encontrarás el peposo, una carne de ternera guisada con vino tinto, salsa de tomate y pimienta. Y si pensabas que la franceshina era exclusiva de Portugal, en Italia tienen la suya, la francesina alla pisana una receta mucho más ligera y sencilla, que consiste en un guiso de carne con cebolla blanca, perejil, salvia y tomate. Y para acompañar estas carnes pide pallete, una masa de polenta exquisita.  

Risotto

 

Para salir de los sabores salados, en Pisa también puedes encontrar dulces y un lugar estupendo para probarlos es en la Piazza de Dante. A partir de las 15h y al calor del bullicio de los estudiantes puedes hacer un paréntesis y decantarte por un expresso italiano acompañado de algún trozo de la genuina repostería pisana como el co’bischeri de Pontasserchio, una irresistible tarta de chocolate, de aspecto similar a la crostata, elaborada con pasta frolla y rellena de arroz, cacao, uvas pasas y piñones. Y si quieres probar otro postre tradicional, el bizcocho de piñones o torta de San Rossore te conquistará.

Pero si no tienes tiempo para sentarte, puedes optar por la alternativa del street food y la torta de cecìna (con harina de garbanzos) que puede llevar diferentes rellenos. Sin duda, se trata de un plato habitual de los estudiantes de esta ciudad sin apenas tiempo, salvo para dedicarle al estudio. Ahora, si quieres terminar con una costumbre muy italiana dirígete a última hora, a la Piazza Vetovaglie, para disfrutar del famoso aperitivo a base de panes con embutidos típicos toscanos como los que puedes probar en los entrantes de nuestros restaurantes. Una forma de acabar una visita a Pisa realmente apetitosa.