Pistoia y su rica vida cultural
25
Ene

Pistoia y su rica vida cultural

Retomamos el pulso a esta pequeña ciudad de la Toscana que cuenta con grandes opciones para disfrutarla de otra manera. Una de ellas, subterránea, ya que en la plaza Giovanni XXIII se encuentra el antiguo Ospeadale del Ceppo, un hospital del siglo XIII que tuvo que hacer frente a la llegada de la peste negra que asoló Europa en 1349. Su friso de terracota, conocido como Freggio Robbiano, es obra de los escultores Benedetto Buglione y Giovanni della Robbia y representa las siete escenas de la Misericordia y la labor de atención hospitalaria que realizó este edificio a lo largo de la Edad Media y Moderna. En la actualidad sólo es posible visitar sus galerías subterráneas, un tesoro bajo tierra que esconde la sala de anatomía de la antigua Escuela Médica del Ceppo y un museo de utensilios quirúrjicos.

 

Ospeadale del Ceppo

 

De vuelta a la superficie y si decides visitar esta bella ciudad en los meses de verano podrás asistir a un evento de larguísima tradición que te hará volver al encanto del pasado medieval: La Giostra dell’ Orso. El Carrusel del Oso hace referencia al avistamiento de este animal en los bosques de los alrededores de Pistoia, de ahí que sea uno sus emblemas. Se trata de una interpretación moderna del Palio cuyo origen se remonta al siglo XIII y que tiene lugar el 25 de julio, día de San Jacobo, el patrón de esta ciudad. La Plaza del Duomo se prepara para este torneo ecuestre que enfrenta a los cuatro barrios de la ciudad (El León, El Ciervo, El Dragón y el Grifone) en un duelo entre dos caballeros que deben conseguir la puntuación más alta para proclamarse “Caballero de la espuela de oro”. Todo un acontecimiento que no puedes perderte.

Relax y arte en los alrededores

Pero Pistoia también se disfruta más allá de su céntrico casco histórico. Este es el caso de las termas de Montecatini y Monsumanno situadas en la zona de Valdinievole y consideradas las más célebres de la Toscana por su larga historia y la excelencia de sus tratamientos. Precisamente fue Cosme I de Médici quien las promovió mandando construir una serie de villas, restauradas en el siglo XVIII por el duque Pietro Leopoldo, que hoy conforman el Parque delle Terme. Este centro termal es un enclave único donde se puede escoger alguno de los maravillosos palacetes de estilo modernista para recibir diferentes tratamientos, como hicieran nobles y aristócratas o músicos y compositores como Verdi o Puccini.

Si eres amante del arte y de la naturaleza, y en concreto de la montaña, puedes optar por visitar un original museo al aire libre en los jardines de la Fattoria di Celle en la cercana localidad de Santomato. El coleccionista de arte Giuliano Gori convirtió en 1982 esta villa del siglo XIX en un paraje artístico de gran belleza en el que se puede pasear por su jardín romántico de 30 hectáreas mientras se contemplan esculturas de varios artistas. Un paraje de ensueño.

Más gastronomía de Pistoia

Para convertir sueños en realidad está la gastronomía de Pistoia elaborada con los mejores ingredientes de la Toscana. La cercanía de los bosques, olivares, viñedos y frutales proporcionan una excelente materia prima, universalmente conocida y apreciada como su aceite de oliva, setas, castañas, verduras, legumbres, carnes y quesos. De hecho, en la anterior visita comprobamos que la montaña ejercía una notable influencia en la mayoría de los platos de esta bonita ciudad medieval. Hoy te mostramos otras recetas a las que te resultará difícil resistirte y que dan buena muestra de la humildad de sus ingredientes, su toque rústico y larga tradición.

Para ir abriendo boca nada como un antipasti a base de queso pecorino de la montaña pistoiese, para dar paso a continuación a un primer plato reconfortante como son las alubias de Sorana, de Indicación Geográfica Protegida. La particularidad de esta receta de alubia blanca es que se cocina durante seis horas en un frasco de cristal en el que se mezclan todos los ingredientes como son los dientes de ajo, las hojas de salvia, el aceite de oliva, sal gorda, pimienta negra y agua. Para completar el menú te recomendamos uno de los platos estrella de la cocina pistoyesa como es la cioncia. Este guiso de ternera se elabora lentamente para que coja todo el sabor de la salsa de tomate, el vino tinto, la cebolla, la zanahoria y el perejil. En Pistoia es habitual acompañarlo del macco, un puré hecho con habas.

Brigidini

 

SI buscas un toque dulce a la visita te recomendamos que pruebes sus dulces secos para acompañar con un buen vino dulce como el vin santo, el intenso café italiano, con chocolate o con un helado. Como los Brigidini di Lamporecchio, unas finas galletas elaboradas con cuatro ingredientes sencillos como son el huevo, la harina, azúcar y anís y cuyo origen se encuentra el convento de Santa Brígida, cuando una de las hermanas debía elaborar las obleas y añadió a la mezcla anís por error. También puedes optar por los cialde de Montecatini, unas galletas igualmente ligeras que recuerdan en sabor al barquillo.

La sorpresa, como siempre, viene al final. Y es que Pistoia, junto a Pisa y Prato, forman el Valle del chocolate ya que tiene a los mejores maestros chocolateros de la Toscana. No es casualidad, ya que fueron los Duques de Médici los que se aficionaron al cacao allá por el siglo XVII al mezclarlo con almizcle y jazmín. Así pues, en Pistoia debes visitar el barrio de Agliana y en concreto la compañía de Roberto Catinari, un pionero en la producción chocolatera en Toscana. En su establecimiento podrás encontrar cerca de 110 creaciones diferentes a cada cual más irresistible. Como las que puedes degustar en el Caffé Slitti, si estás relajándote en la ciudad termal de Monsummano Terme. Su dueño, Andrea Slitti, es discípulo de Catinari. ¿Existe mejor forma que poner la guinda a esta visita a Pistoia?