¿Por qué el Neorrealismo italiano cambió la historia del cine?
29
Sep

¿Por qué el Neorrealismo italiano cambió la historia del cine?

En septiembre de 1969 se estrenaba en España Roma, ciudad abierta', la película de Roberto Rossellini que marcó un antes y un después en la historia del cine. Llegaba a nuestras salas más de 20 años después, ya que fue en 1945 cuando esta obra, hoy considerada de culto, vio la luz por primera vez.

1945 fue un año de inflexión en muchos sentidos. El fin de la II Guerra Mundial y sus posteriores secuelas generaron una nueva mirada sobre como contar historias, desde una perspectiva más cotidiana, más cruda y más consciente de la nueva realidad social. 

De esta manera surgió el Neorrealismo Italiano, una corriente cinematográfica de influencia internacional que dio su primer paso con la obra maestra de Rossellini. 

¡Te contamos los puntos claves del movimiento!

Temáticas marcadas por un fuerte sentimiento de protesta

Como ya aventurábamos, el contexto social fue el pistoletazo de salida para los artistas que se sumaron al Neorrealismo. 

Hasta 1945 el cine italiano tenía un alto valor propagandístico. Bajo el régimen de Mussolini se construyeron los famosos estudios Cinecittà en los que se produjeron, sobre todo, las llamadas ‘comedias de teléfono blanco’, historias de amor con muy bajo nivel de complejidad en las que abundaban los finales felices. El cine del régimen mostraba la visión de una Italia perfecta, sin fisuras. 

Sin embargo, la realidad era muy distinta a la de aquellos finales felices. Cuando acabó la II Guerra Mundial muchos artistas se vieron con la responsabilidad social de mostrar esa mirada honesta que la censura llevaba años prohibiendo. Así que, valiéndose de la sátira y de un espíritu esencialmente crítico, una nueva generación de directores contó al mundo la realidad de un país devastado por los estragos de la guerra.

italia después de la II guerra mundial

Un estilo en busca de la verdad

La búsqueda de la verdad se concibió como un mantra sagrado. Daba igual si ello suponía sacrificar la perfección técnica de la obra en cierta manera. La cotidianeidad, el homenaje a los caídos en la guerra y la vida en las calles fueron temáticas recurrentes del movimiento. 

A su vez, el blanco y negro, el estilo casi documental y las localizaciones naturales, frente a las anteriores producciones hechas en estudio, se marcaron como líneas definitorias de la filosofía neorrealista. 

El guion era otro centro neurálgico de las películas. Se exploraban de forma más profunda y compleja los sentimientos de los personajes y, por ello, los diálogos se mimaban especialmente.  

Los directores neorrealistas creían en el poder del cine para cambiar las cosas o, al menos, para transformar la sociedad planteando preguntas a los espectadores. Por ello, la improvisación durante los rodajes fue un modus operandi fundamental en esa búsqueda de la verdad. 

Tal era la naturalidad que se pretendía, que los realizadores solían contratar a actores no profesionales. Sin ir más lejos, Vittorio de Sica en ‘Ladrón de bicicletas’, otra de las películas referentes del Neorrealismo, rechazó a Gary Grant para el papel protagonista y, en su defecto, escogió a Lamberto Maggiorani, un obrero que aún no había trabajado como actor. Aunque esto no implicaba dejar de lado el casting, todo lo contrario, precisamente para dar con el reparto perfecto se hacían pruebas a cientos de personas. 

En cuanto a lenguaje cinematográfico, de nuevo, la naturalidad fue un punto clave. La libertad de movimiento para buscar una mayor verosimilitud se conseguía con cámara en mano y con tomas de larga duración, evitando los cortes entre tomas cuando fuera posible.

Neorrealismo italiano

¿Cuándo y cómo acabó el Neorrealismo?

En la década de los 50 se reforzó la censura sobre la corriente neorrealista al considerar que la visión pesimista de la sociedad italiana no era comercial de cara al panorama internacional. La imagen que se quería promover desde Italia era la de un país más moderno y cosmopolita y no tan centrado en la crítica social de la posguerra. 

El Neorrealismo fue perdiendo fuelle poco a poco frente a un cine más personal que bebía directamente del movimiento. Surgió, de esta manera, una especie de Posneorrealismo de la mano de directores como Federico Fellini y Michelangelo Antonioni, entre otros, que buscaron nuevas formas de retratar a la sociedad italiana a través de la pantalla. 

Sin embargo, gracias al Neorrealismo, durante mucho tiempo el cine italiano fue considerado un referente internacional. Fue tal su influencia que llega hasta nuestros días, ya que a le debemos nuestra forma de entender el cine, no solo como un modo de entretenimiento, si no como una herramienta de reflexión social y moral. ¿Existe algo más bello que el arte como medio para transformar el mundo?