Prato, la ciudad textil de la Toscana
08
Feb

Prato, la ciudad textil de la Toscana

En el corazón de la región de la Toscana, Prato palpita al ritmo de una historia que se ha desarrollado en torno al tejido, el arte, la naturaleza y su deliciosa repostería. Para ubicarnos en el mapa empezamos visitando el Duomo, ubicado en la plaza que lleva su nombre. La Catedral de Prato, del siglo XV, está dedicada a San Esteban y en su fachada gótica, realizada en mármol bicromado, destaca el púlpito exterior, obra de los artistas Donatello y Michelozzo. En su interior se pueden admirar los frescos de Filippo Lippi así como las reliquias de la Sacra Cintola (Sagrada correa) a la que se venera en una fiesta llena de tradición.

Prato palacio

 

Siguiendo la Via dei Mazzoni desembocamos en la Piazza del Comune, verdadero núcleo de la ciudad donde se sitúan el Palacio de Pretorio y el Palacio Comunal. El primero se trata de uno de los edificios medievales más bonitos de la Toscana construido entre los siglos XIII y XIV. En la actualidad alberga el Museo Cívico, que recoge una importante muestra de obras de arte cuyos orígenes se remontan al período etrusco, romano, medieval y del siglo XIX. El Palacio Comunal por su parte es la actual sede del ayuntamiento e igualmente se pueden admirar en su interior su fantástico mobiliario y los frescos del siglo XIV. La Plaza del Comune es un conjunto monumental en sí, presidida por la fuente del Bacchino (Bacco joven), una figura en bronce réplica de la real del siglo XVII que alberga el Palacio Comunal.

Para terminar nuestro recorrido por esta encantadora ciudad, llegamos al Castillo del Emperador, situada en la Plaza delle Carceri, donde también se encuentra la Basílica de Santa Maria delle Carceri. El castillo es una de las pocas muestras de arquitectura sueva de esta zona norteña de Italia realizada por el arquitecto Ricardo da Lentini. La fortaleza fue mandada construir entre 1237 y 1248 por el Emperador Federico II de Suevia para conectar las cárceles (carceri) de alrededor y convertirse más tarde en residencia imperial. En la actualidad esta atracción turística de gran belleza acoge numerosos eventos al aire libre en su patio central como conciertos, festivales y proyecciones de películas.

Gastronomía de Prato

Al igual que otras regiones de la Toscana la cocina de Prato se basa en un recetario lleno de tradición y de gran sencillez. Las elaboraciones a base de ingredientes básicos como el pan, la legumbre, las verduras y la carne (con aprovechamiento de todas las partes) no restan sin embargo exquisitez a sus elaboraciones.  Y es que las materias primas de la Toscana son siempre garantía de calidad como son su excelente aceite de oliva y los vinos de la tierra con Denominación de Origen Controlado y Garantía (DOCG).

Para empezar a saborear la cocina de Prato, nada mejor que probar su afamada mortadela de Indicación Geográfica Protegida (IGP) que se elaboró por primera vez a comienzos del siglo XX. La particularidad de este embutido, toda una seña de identidad de la gastronomía pratese, está en la utilización de un licor denominado Alkermes para su elaboración, lo que le da un sabor característico con respecto a otras mortadelas del país. Igualmente, la finocchiona, un salchichón macerado con hinojo, también es fácilmente de encontrar en esta ciudad. Probar tanto una como otra acompañadas con el exquisito Bozza, el pan de Prato cuya receta original se remonta al siglo XVI, son uno de los placeres que no te puedes perder.

Prato pasta

 

En cuanto a su plato estrella te recomendamos el apio alla pratese, un delicioso guiso elaborado con las partes tiernas del tallo de esta verdura que se escaldan y se rellenan con hígados de pollo, carne ternera, huevo y especias y posteriormente se fríen. Para rematarlos se añade una deliciosa salsa de tomate casera o de carne. Para continuar con platos de invierno de esta región puedes optar por la famosa ribollita, que en esta tierra se elabora con zanahoria, la col negra típica de la región toscana, alubias, pan y especias u optar por la pasta con alubias, una combinación que, aunque suene sorprendente, te encantará.

Y si no puedes resistirte a la pasta, en Prato debes degustar los tortelli de patata, una pasta rellena de patata, perejil, ajo y carne o queso ricota que puedes acompañar con salsas boloñesa, amatriciana, carbonara o pesto como las que puedes encontrar en nuestra carta. Si además acompañas este plato con algunos de los vinos de DOCG de la región como el Carmignano, el preferido de Cosme III de Médici, la primera experiencia en Prato te dejará con ganas de saborear más.