Recorrido por la riviera livornesa
21
Sep

Recorrido por la riviera livornesa

Desde las aguas de la ciudad de Livorno y sus coquetos canales damos un salto a una de las islas más emblemáticas de la Riviera livornesa y el Golfo de Baratti: La Isla de Elba. 

Antes de marcharnos de Livorno nos dirigimos a la Fortezza Vecchia y su puerto para tomar rumbo a las afueras y recorrer hacia el sur algunos pueblos, de raíces etrusco-romanas y marcado pasado medieval, en los que recalar a lo largo del Golfo de Baratti. Una primera parada sería Populonia, un bonita villa amurallada ubicada en lo alto de una colina, que alberga una de las necrópolis etruscas más importantes de Italia junto a Castiglioncello, cuya necrópolis de época tardía supone junto a sus playas, uno más de sus atractivos turísticos. La última parada, Piombino, se trata del principal puerto de salida a una de las joyas isleñas de la Toscana: La isla de Elba.

La perla toscana

Declarada parque natural por la conservación intacta de sus paisajes y sus características geológicas, y reconocida por su larga trayectoria histórica y cultural, la Isla de Elba es una de las excursiones imprescindibles si visitas Livorno. El desembarco en Portoferraio, su capital, supone una bonita carta de presentación del que otrora fue centro de exportación de hierro, de ahí su nombre. Pero tanto su puerto como el aspecto que luce la ciudad en la actualidad, no habrían sido posibles sin Cosme I de Médici. Él fue el responsable de dotarla de dos fortalezas medievales del s.XVI, el Fuerte Falcone y el Forte Stella, con su faro como punto de referencia, y de un centro histórico medieval amurallado digno de postal.

No obstante, la fascinación por la isla de Elba no ha sido exclusiva de esta importante dinastía italiana. Su ciudadano más ilustre, Napoleón Bonaparte, encontró aquí el paraíso para su exilio en 1814, y de su paso por ella quedan dos residencias que pueden visitarse: Una en la Villa del Mulini en el promontorio de Portoferraio y otra en San Martino a 5 km.

Precisamente más allá de la capital, la Isla de Elba ofrece mucho más que ver desde el monte Capanne, el punto más alto de la isla, pasando por los coquetos pueblos de Porto Azzurro, de raíces españolas con su fuerte de Santiago y su iglesia barroca dedicada a Santiago Apóstol, hasta Marciana Marina, un pueblecito pesquero con casitas en tonos pastel. En total, casi 30 km de largo y 19 Km de ancho repletos de playas paradisíacas de arena blanca, aguas cristalinas y paisajes de viñedos que merecen, y mucho, un recorrido para hacer piano piano.

Gastronomía de la Isla de Elba

Como no podía ser otra forma, el sabor a mar impregna los platos del recetario de la isla elbana. El pescado, como sucede en la mayor parte de la cocina de la provincia de Livorno, es el rey de la mesa y junto a él le acompañan algunos de los mejores vinos de la región. De hecho, la isla de Elba es uno de los puntos enológicos más importantes de Italia con cerca de 125 hectáreas dedicadas al cultivo de vinos de DOC, entre los que destacan el tinto de Aleatico de Portoferraio, y los oriundos Blanco, Moscato y Passito, estupendos para acompañar con pescado y entrantes.  

Para adentrarnos en su cocina, los gurgulione, también conocidos como puttanaio , son un perfecto antipasto para ir preparando el estómago. Se trata de un plato típico elbano de claras influencias españolas muy parecido al pisto, elaborado con hortalizas frescas, que aquí preparan con albahaca y guindilla. En las cartas de algunos restaurantes podéis encontrarlo como gaspaccio por los ingredientes empleados en su elaboración.

Y directamente del mar al plato. Si te gusta madrugar, desde las 8h de la mañana las pequeñas embarcaciones pesqueras atracan en el puerto viejo de la isla, en la Caleta de Giacomo Mettotti, mientras que las embarcaciones más grandes lo hacen a partir de las 9h30 frente a la Piazza del Popolo. La clientela se reúne aquí o acude directamente a la Pesccheria del Porto para comprar sardinas, caballas y boquerones e incluso alguna pieza más suculenta como un atún o un bacalao.

Spaghetti

 

Con esta materia prima se elaboran los platos elbanos más emblemáticos de la isla, como la sburrita di baccalà (plato elaborado con bacalao seco) o el stoccafisso alla riese que se cocina lentamente en una cacerola de terracota, y está elaborado con bacalao, anchoas, cebolla, alcaparras, tomate, albahaca y pimientos. Incluso la pasta y el risotto se acompañan de productos marítimos como el risotto nero con calamares, o los spaghetti alla margherita, elaborados con cangrejo araña (granseola). En nuestros restaurantes puedes disfrutar de estos sabores, en platos como los spaghetti peperoncino e gamberi o Vongole veraci.

Antes de despedirnos de esta bonita isla, no podemos obviar la gran cantidad de culturas y civilizaciones que han pasado por ella, una huella presente en los dulces que te recomendamos probar. Por un lado, la schiacca briaca de orígenes orientales, que consiste en una pasta seca realizada con uvas pasas, nueces, azúcar y vino tinto Aleatico dell’Elba, y por otro el corollo. El origen de este último se remonta al medievo y a la fiesta de mayo, cuando los jóvenes solteros acudían a las ventanas de sus pretendidas a cantarles serenatas. A la mañana siguiente éstas preparaban este sencillo, pero delicioso bizcocho con un agujero en medio como símbolo de gratitud y correspondencia.

A nosotros no nos hace falta mucho más para haber caído rendidos a los encantos de esta isla y los rincones de la costa livornesa.