Rimini, más allá del destino de sol y playa
20
Abr

Rimini, más allá del destino de sol y playa

En nuestra anterior parada en Rimini hicimos una breve incursión en la ciudad de sol y playa y en su pasado romano. Hoy queremos que nos acompañéis para descubrir los otros tesoros que guarda esta relajante y acogedora ciudad en la costa de la Emilia Romagna.

Un paseo por su historia

Rimini no sólo vive de cara al mar. Además de su pasado romano, representado principalmente en el arco de Augusto y el puente de Tiberio, el casco antiguo de Rimini es un viaje a sus raíces medievales, renacentistas y a su pasado más reciente. Un buen punto de partida para conocer la ciudad es la Piazza Tre Martiri que, junto con la Piazza Cavour, son los lugares donde se aglutina buena parte de la vida de la ciudad, con tiendas, restaurantes, cafés y edificios históricos. Así, el Palacio del Arengo y del Podestá, situado en la Piazza Cavour y la Iglesia de San Agustín, - ejemplos de arquitectura civil y religiosa respectivamente -, pertenecen al espléndido período medieval que vivió Rimini a partir del siglo XI.

Rimini

 

El asentamiento de la dinastía bizantina Malatesta, que dominó esta región desde el siglo XIII hasta el siglo XV, dio lugar a importantes muestras de arquitectura renacentista. Por un lado, el Templo Malatestiano, magnífica obra del arquitecto Leon Battista Alberti, que alberga obras maestras de Piero de la Francesca, Gioto y Vasari y por otro, el castillo Sismondo del siglo XV, todo un ejemplo de arquitectura militar que hoy acoge numerosos eventos culturales. Sin salir de la Piazza Cavour, la fuente Pigna, que fascinó al propio Leonardo Da Vinci, también representa el estilo renacentista italiano, mientras que el Teatro Galli, del XIX y de estilo neoclásico, convive en armonía con el conjunto.

Rimini, ciudad museística

Si se trata de profundizar en la historia de Rimini, el Museo de la Cittá aglutina gran parte de su legado desde la época romana hasta el siglo XIX. Las huellas más antiguas de la ciudad se encuentran en el Duomo de Chirurgo, conjunto arqueológico que incluye una colección de mosaicos, frescos y decoraciones romanas, además de los utensilios que empleó el famoso cirujano que habitó esta casa en el siglo III. Pero los museos también se encuentran al aire libre, y buena muestra son los parques que pueblan la localidad, algunos con restos históricos como los del anfiteatro romano, situado entre el parque de María Callas y el de Alcide Cervi.

Rimini

 

La historia más reciente de la ciudad se deja sentir especialmente en el Borgo di San Giuliano, al otro lado del puente de Tiberio, un alegre barrio de pescadores que destaca por sus casitas de colores, sus callejuelas y su iglesia de estilo palladiano. Un paseo por esta zona da muestra de la admiración de los habitantes por el cineasta Federico Fellini, nacido en Rimini, a quien dedican numerosos murales. Esta ruta en honor al director continúa hacia el puerto, zona de ocio por excelencia de la ciudad, con su noria, discotecas y restaurantes y donde se asienta el que fue refugio del cineasta: El emblemático Grand Hotel Rimini.

Gastronomía con sabor rimienense

Inevitabemente, Rimini se inunda de ricos olores de la gastronomía de Emilia Romagna, poseedora del récord de productos (44) con DOP de toda Europa. La piadina, esa torta de pan de origen etrusco y protagonista del recetario rimienense puede degustarse a cualquier hora del día y en cualquier punto de la ciudad. Sin embargo, no es el único plato que hay que probar si vienes a conocer esta animada localidad costera. Sus guisos con sabor a mar, carnes a la brasa, embutidos y quesos o sus vinos completan su delicioso recetario.

Para comenzar nuestra ruta gastronómica un buen punto de encuentro es la Vechia Pescheria, en la Piazza Cavour, desde donde se puede elegir entre los muchos restaurantes, vinotecas y trattorias de la zona. El pescado aquí es el rey indiscutible de muchos platos como il brodetto, un apetitoso guiso de pescado preparado en cazuela de barro. Igualmente, el barrio de San Giuliano se convierte en un lugar genuino en el que degustar el sabor marinero, como el pescado azul a la brasa, especialmente sardinas, así como almejas y mejillones alla marinara.

Rimini también satisface el paladar de los carnívoros con sus guisos tradicionales como la trippa (callos) o sus afamados platos de pasta fresca rellena de ragú de carne, como los cappelletti o los ravioli. De hecho, tanto pescados como carnes se acompañan habitualmente de pastas artesanales como los ñoquis o tagliatelle, variedades que podéis probar en nuestros restaurantes y a las que podéis dar ese toque marinero tan característico de esta ciudad, con nuestra salsa peperoncino e gamberi. Si se acompañan con el vino Sangiovese, típico de la región romañola o el vino con DO Colli di Rimini, la experiencia es única.

La comida informal viene representada por la piadina, que se puede rellenar o acompañar con embutidos y quesos, como el cremoso squacquerone, de DOP de Rímini, e incluso probarla en su versión dulce con ciocolatto. De hecho, para los más golosos sería un pecado no probar la ciambella, un sencillo bizcocho con aroma a limón acompañado de un vino dulce, tipo moscatel. Y ¿cómo no? Una forma estupenda de poner la guinda a un intenso día sería tomar un gelato paseando por el puerto para dar comienzo a las largas y agradables noches que ofrece este enclave a orillas del mar Adriático.

44.0678288, 12.5695158

Rimini, Italia

Rimini, el segundo destino de costa más visitado, tras Lido (Venecia), se sitúa al norte de Italia, en la región de la Emilia Romagna y frente al mar Adriático

Población: 147.580 hab hab.

Superficie: 134 km² kmª