Rimini, un paseo por las playas de Emilia Romagna
30
Mar

Rimini, un paseo por las playas de Emilia Romagna

Emilia Romagna esconde muchas sorpresas. Además del interior que hemos recorrido en nuestros últimos posts, esta región norteña ofrece mar, playa y mucha diversión. En esta ocasión hacemos parada en la turística Rimini. ¿Estás preparado para disfrutar de unos espléndidos días de sol, playa y de buena gastronomía?

Turismo de sol y playa

Conocida como “la ciudad de las mil villas”, Rimini es una tranquila población bañada por las aguas del mar Adriático, en el norte de Italia, que se llena de vida y actividad durante los meses de verano. Sin duda, Rimini es el destino preferido de turistas de todo el mundo y también de los italianos, reflejo de un modelo de turismo desarrollado en la década de los años 50, tras el fin de la II Guerra Mundial, que garantiza desconexión y entretenimiento a partes iguales.

La suavidad de su clima en primavera y verano y la garantía de sol es uno de sus potentes reclamos. Al igual que sus kilométricas playas de fina arena blanca, plagadas de sombrillas y hamacas de vivos colores, que se convierten en el eje principal de multitud de prácticas deportivas, tratamientos de belleza y salud en sus centros termales y spas, ocio nocturno, entretenimiento y vida social sin fin. Los días en Rimini pasan muy deprisa…

Rimini romana

 

Pero no todo se concentra a pie de playa. Adentrarse en su casco histórico supone descubrir muestras de su pasado romano, la antigua Ariminum, fundada en el año 268 a.C que unía la vía Flaminia y la vía Emilia. Ejemplos de este período son el arco de Augusto, del año 27 a.C, y el puente de Tiberio, construido bajo las órdenes de Augusto y terminado en el 21 d.C bajo mandato de Tiberio. Se trata de una joya arquitectónica formada por cinco arcos de piedra blanca de Istria que une el centro histórico, siguiendo il Corso d’Augusto, con otros barrios de la ciudad sobre el río Marecchia. El anfiteatro, del siglo II d.C, así como el conjunto arqueológico Domus del Chirurgo (la casa del cirujano) en el museo homónimo que, alberga además mosaicos, frescos y otras artes decorativas de la época, reflejan la importancia y el esplendor como colonia romana de la ciudad.

Rimini de Fellini

Rimini está, además, ligada a Federico Fellini, exponente mundial del cinema italiano. El director de La Dolce Vita nació en esta bella localidad que, aunque nunca usó como plató para sus películas, sí recreó mucho de la vida y sus rincones en títulos tan emblemáticos como Amarcord (1973). Un ejemplo lo constituye Il Grand Hotel Rimini, en el puerto deportivo, lugar que frecuentaba durante su infancia y se convirtió, después en refugio cuando venía a desconectar escapando de Roma. Un paseo por la ciudad y, especialmente, por el barrio de pescadores de San Giuliano, al otro lado del puente Tiberio, dan muestra del cariño que Rimini tiene a su ciudadano más internacional con murales que hacen referencia a sus películas y su figura.

La cuna de la piadina

Una visita a Rimini no sería completa sin probar su gastronomía, la cual adquiere aires marineros y tiene en la piadine uno de sus platos más emblemáticos. Este pan plano, típico de la región romañola, elaborado con ingredientes básicos como la harina de trigo, grasa de cerdo (o aceite de oliva) sal y agua, suele consumirse  rellena de embutidos, quesos, verduras y salsas y también como acompañamiento.

El origen de la receta se remonta a los etruscos, que ya la elaboraban creando una pasta de cereales, y posteriormente los romanos la incorporaron a su recetario. La primera constancia de la piadina es de 1371 cuando el cardenal Ángel de Grimoard dejó escrita la receta para elaborarla en la Descriptio Romandiole. Ya en el siglo XIX el poeta Giovanni Pascoli, nacido en esta tierra, la bautizó como “la comida de los romañoles” aludiendo a la humildad y las raíces de este plato.

La piadina ha sobrevivido hasta hoy de forma casi intacta, aunque su elaboración ha cambiado ligeramente, ya que tradicionalmente se cocinaba sobre una base de terracota llamada teglia y en la actualidad se elabora sobre placas de piedra refractaria, el testo, o de metal. En cualquier caso, la importancia de esta receta tradicional italiana es tal, que la piadine está considerada como uno de los productos Agroalimentarios Tradicionales de Italia y posee el certificado de Indicación Geográfica Protegida de la Unión Europea.

 Una fantástica opción para probarla en Rimini es dejarse caer por el puerto y el paseo marítimo a la hora del almuerzo o al atardecer. Aquí, se suceden numerosos puestos en los que es imposible no dejarse tentar por cualquiera de sus variedades: Desde la piadine ripiena a base de verduras, el cremoso queso squacquerone de DOP, típico de Rimini y la región de Romagna, embutidos y salsas, pasando por la crescione, que suele llevar berros en su relleno o la tortello alla lastrade forma más cuadrada. Pero más allá de este símbolo gastronómico, en Rimini también debéis probar cualquiera de sus pastas hechas a mano como los tagliatelleravioli o gnocchi, acompañados de ragú de carne o pescado,  que podéis encontrar en nuestros restaurantes, junto con vinos de la región como el Sangiovese, Pagadebit o el Trebbiano. Rimini os está esperando…

44.0678288, 12.5695158

Rimini

Situada frente al mar Adriático, Rimini es el segundo destino de costa más visitado en la región de la Emilia Romagna tras Lido (Venecia)

Población: 147.580 hab.

Superficie: 134 kmª