Siena, a la conquista del Palio y su cultura
15
Mar

Siena, a la conquista del Palio y su cultura

Si existe una festividad reconocida por su espectacularidad en Italia esa es el Palio de Siena, una emocionante carrera de caballos realizada a pelo, que tiene dos citas anuales. A lo largo de 700 años esta fiesta de larguísima tradición se ha mantenido invicta y cada 2 de julio y 16 de agosto permite viajar por un momento en el tiempo, a aquel en el que el orgullo y la valentía se decidía – y todavía se decide - en una carrera de apenas 90 segundos. ¿El premio? Lograr el ansiado estandarte bordado o el Palio que da nombre a la fiesta y, de paso, mantener el orgullo intacto del contrade o distrito vencedor.

Y es que las carreras del Palio, además de estar dedicadas a la Virgen de la ciudad, conmemoran la rivalidad histórica entre las contrade o distritos similares a las parroquias, en las que se divide Siena. En la actualidad son 17 y cada una de ellas dispone de iglesia, emblema, museo, bandera y animal simbólico. Una identidad que se hace palpable el mismo día de la fiesta, cuando las 10 contrade que compiten en la carrera por sorteo llevan a sus propios tamborileros y portaestandartes y se enfrentan a una carrera salvaje no exenta de peligro.

Palio di Siena

Foto por: M. Rohana

El escenario escogido para tal puesta en escena es la Piazza di Campo o Il Campo, el centro histórico de la ciudad y el lugar neutral donde, en 1294, el Consejo de los Nueve decidió construirla sobre tres promontorios de la ciudad. Esto explica el aspecto singular de la plaza, con forma de concha, un espacio perfecto para esta disputa a caballo cuya victoria se decide en apenas 3 vueltas. Pese a lo fugaz del evento en sí, los preparativos duran meses y la ciudad de Siena se llena de música, fiesta y visitantes durante los 4 días que dura la fiesta. En definitiva, el Palio es un momento perfecto para viajar a la edad media y vivirla al menos una vez en la vida.

El legado del teatro y la universidad

Quizá la teatralidad de esta fiesta mantenida en el tiempo también se explica por la larga tradición del arte del teatro en la ciudad. De hecho, Siena cuenta con dos teatros históricos como son el Teatro dei Rinovatti y el Teatro dei Rozzi, de los siglos XVI y XIX respectivamente, y es frecuente que en la misma Piazza di Campo se realicen representaciones teatrales, especialmente con la llegada del buen tiempo. Esta intensa actividad artística, cultural e intelectual es consecuencia directa de la influencia de la vida universitaria que fluye por la ciudad. De hecho, la de Siena data de 1240 siendo una de las más antiguas de la región y referente en Derecho y Medicina. Siena mira hacia el progreso sin olvidar su tradición.

Sabores dulces y segundos platos seneses

Tanto si tienes ocasión de visitar esta ciudad en plena fiesta como si no, Siena tiene vida siempre y un hueco especial para los amantes del buen comer. Como en otras regiones de la Toscana, Siena recoge diversidad de productos que le aporta una tierra especialmente fértil: Desde frutos como la castaña para elaborar salsas y ricos postres, verduras frescas como la col negra presente en recetas como la ribollita, legumbres como las judías, sus carnes de ternera de raza Chianina, hierbas aromáticas como el hinojo y el estragón y por supuesto aceite de oliva virgen extra y vinos de DOP de las cepas colindantes.

Si se trata de saciar el apetito, y tras haber comenzado con un buen antipasto, las carnes están muy presentes en los segundos platos de muchas de las recetas de los seneses. Este es el caso del bistec alla senese, hecho con la raza Chianina de Indicación Geográfica Protegida, una ternera de carne blanca muy habitual de esta zona del centro-norte de Italia. Puede prepararse a la plancha, rebozado o en guiso acompañado de ensalada de rúcula, con salsa de tomate casera o con los fagioli all’uccelletto unas judías con salsa de tomate, ajo y salvia. Igualmente, las carnes de animales de caza como el jabalí, la liebre o el pato también suelen ser ingredientes habituales de platos como los ragú elaborados con ellas que pueden ir en guiso o bien como acompañamiento de pastas largas como los pici, similares a los espaguetis, o los pappardelle, parecidos a los tallarines, pero más anchos. Podéis probarlos en nuestra carta con salsa boloñesa al estilo tradicional.

Panforte

 

Para poner la guinda a Siena nada como dejarse tentar por los sabores dulces de su irresistible repostería. Empezando por las ricciarelli, unas galletas tradicionales de Navidad, pero ya habituales todo el año que se elaboran con almendras molidas, harina, huevo, canela y azúcar glass, de ahí que parezcan nevadas. Igualmente, puedes optar por los cavallucci, otras galletas rellenas de almendras y miel condimentadas con anís, canela y nuez moscada, cuya receta original se remonta al siglo XVI.

Ahora, si quieres coronarte como una reina o un rey prueba el Panforte, una especie de tarta originaria del siglo XIII que se elabora con higos secos, frutas confitadas variadas, almendras, miel, canela y nuez moscada que ha llegado hasta hoy con una ligera variación de la receta original a la que se le añade un toque de pimienta negra y se espolvorea con azúcar glass a raíz de la visita de la Reina Margarita de Saboya en 1879. Un final tan real, tan dulce y tan auténtico, como la propia Siena.

43.318809, 11.3307574

Siena

En la zona del centro-norte de Italia se encuentra la medieval Siena, a cobijo de los valles de Chianti y d’Orcia en un paisaje típicamente toscano.

Población: 53.772 hab.

Superficie: 118 kmª