Sondrio, la patria de la bresaola
05
Mar

Sondrio, la patria de la bresaola

Alojada en el corazón de la Valtellina, con apenas 22.000 habitantes, hoy visitamos Sondrio. Una tranquila y agradable ciudad fronteriza también definida como “tierra  de los hombres libres”.

Este romántico nombre se debe a los esfuerzos realizados por parte de los arimanni, campesinos que han luchado en contra de las adversas condiciones geográficas y climáticas por sustraer sus tierras a las montañas, convirtiéndolas, finalmente, en territorios fértiles conocidos como terrazzamenti. En efecto, Sondrium, es un nombre de origen longobardo que significa propiedad exclusiva.

Uno de los momentos más importantes de la historia de esta ciudad, confinante con el cantón suizo de los Grigioni, se registra en la segunda mitad del siglo XVI, hasta finales del siglo XVIII, cuando Sondrio estuvo gobernada por las Tres ligas Grises. En esta época, toda esta zona fue protagonista de graves conflictos entre los Valtellineses, de religión católica,  y  los Grigioni, de fe protestante. Fue solo con la celebración del congreso de Viena, realizado en el 1814, en el castillo de Schönbrunn, cuando Sondrio volvió a pertenecer al reinado  Lombardo-Veneto. Sin embargo, hubo que esperar hasta el año 1861, para que la capital de la Valtellina sea proclamada parte del Reino de Italia.

Desde sus orígenes, la agricultura ha sido la verdadera apuesta de esta ciudad, nacida como campamento militar de época romana, aunque fundada por los Longobardi. A pesar de la complicada situación geográfica y climática que envuelve a la localidad de Sondrio, hay que destacar el ingenio y el esfuerzo realizado por sus habitantes, que supieron convertir territorios montañosos en fértiles y fructíferos viñedos. Tanto es así que, a día de hoy, la producción vitivinícola, junto con el turismo invernal, representa la mayor fuente de ingreso de toda la provincia. Famosos, en este sentido, son los vinos Sassella, Grumello o Inferno, típicos de esta zona.

Darse un paseo por la ciudad es, además, una experiencia realmente agradable. Sus pequeñas calles se cruzan con edificios históricos de la época del Renacimiento, mezclados con otros ejemplares que pertenecen al periodo barroco y también neoclásico. Así, Plaza Garibaldi representa el mismo corazón de Sondrio. Esta emblemática plaza ya existía durante la dominación de la Casa de los Habsburgo, pero volvió a ser reconstruida en ocasión de la Unificación de Italia y dedicada al rey Vittorio Emanuele. Fue en el 1909, tras la edificación de una estatua en homenaje a Giuseppe Garibaldi, cuando la plaza fue bautizada con el nombre del grande patriota italiano. Asimismo, en la plaza Quadrivio, embellecida con una preciosa fuente del siglo XIX, se encuentra Palacio Sertoli, cuyo salón, en la primera planta, representa un bellísimo ejemplo de decoración ilusionista, típica del setecientos.

De la misma manera, más que recomendable es la experiencia gastronómica que ofrece Sondrio. Imprescindibles son las especialidades locales, como los antipasti de violino de cabra, un delicioso mini jamón con forma de violín realizado con el muslo y parte de la espalda de la cabra; o el tagliere di salumi, una selección de fiambres locales curados en los crotti, ósea cavidades naturales características de estas montañas.  Además, muy típica de aquí es la famosa bresaola. Este fiambre está garantizado por el sello IGP (Indicación Geográfica Protegida) concedido por la Comunidad Europea, de forma exclusiva, a los productores locales de la provincia de Sondrio. Y como no podía ser de otra manera, la bresaola que servimos en La Tagliatella viene precisamente de este valle.

 

Asimismo, entre los primeros platos más sabrosos encontramos los pizzoccheri di Chiavenna, pero ¡ojo! no confundirlos con, los más famosos, pizzoccheri della Valtellina. Mientras estos últimos están hechos a base de trigo sarraceno y resultan ser más parecidos a la pasta tagliatelle; los pizzoccheri de Chiavenna, en cambio, tienen un aspecto más similar a lo de los gnocchi. Famosa es también la polenta taragna, cuyo nombre viene del verbo mezclar. En efecto, durante la preparación de este plato es necesario “tararla”, es decir remover constantemente la polenta para que la misma no se quede pegada. Similar a la taragna es la polenta cropa, que se diferencia de la primera por ser elaborada con harina de maíz y patatas machacadas, todo cocido durante 50 minutos con nata. Muy apreciadas son también las carnes, como las salchichas, la carne de ciervo aliñada con ribes y las costillas de cerdo preparadas a la pioda. Esta es una característica plancha realizada con piedra definida ollare, que se extrae directamente de las montañas de Valtellina.

En nuestro menú ideal “made in Sondrio”, no pueden faltar los postres, como la bisciola. También conocido como el panettone valtellinese, por su similitud al más clásico bizcocho de Navidad, sus ingredientes resultan ser incluso más contundentes: harina de trigo tierno; nueces; higos y uva pasas. ¡Una bomba de energía para enfrentarse a un día de montaña!

En este sentido, las cercanías de Sondrio también ofrecen otros  lugares de interés: en dirección norte, en Valmalenco, se puede admirar Chiesa, una bonita localidad muy apreciada por sus pistas de esquí y snowboard, situada a circa 3.000 mt de altitud.  Morbegno, es otro lugar con encanto, famoso por haber sido una importante encrucijada para el comercio de la sal, durante el final del siglo XVI. Siguiendo en dirección norte, se llega al maravilloso Parque Nacional de Stelvio, prácticamente el área naturalista más grande y verde de Italia. Pero antes, hay que superar y, por supuesto, visitar la localidad de Bormio.

Precisamente, Bormio, será nuestra siguiente parada y, a la vez, puerta de salida de Valtellina. De modo que, dejadas atrás estas espectaculares montañas, bajaremos hasta un precioso paisaje lagunar que, recientemente, se ha puesto muy de moda! Se abren las apuestas…

46.1822636, 9.8569818999999

Sondrio

Estas tierras son ahora viñedos, los más famosos los de Sassella y Grumello. El vino representa uno de los principales recursos de la región, junto al turismo, especialmente en invierno.

Población: 21.790 hab.

Superficie: 20 kmª