Trieste, libertad con aroma a café
23
Sep

Trieste, libertad con aroma a café

Beneficiada por un clima suave y soleado, la capital del Friuli Venecia Julia suele convertirse en noticia durante los días de bora, un viento frio continental caracterizado por su irrefrenable fuerza, capaz de alcanzar los 100 km/h. Protagonista, además, de un pasado convulso e inspirador, Trieste, ha acogido un mosaico de distintas nacionalidades que se han visto italianizadas, con mayor y menor convicción durante su formación. Nuestra visita, pues, empieza aquí: en Trieste, una localidad fronteriza que supo convertir las barreras en puentes.

Debido al desarrollo del puerto, la buena administración y la tolerancia que vivió la ciudad bajo la protección del Imperio Habsburgo, Trieste se ganó el lema “Tergeste urbs fidelissima“. Fue solo en el 1921, con los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial, cuando Italia revindicó este territorio, incluyendo Istria y parte de la porción occidental de Eslovenia,  empezando una política de italianización forzada. Durante los años 1920 y 1930, en efecto, la población eslava fue víctima de esta política, llegando a sufrir numerosos episodios de violencia, además de la discriminación impuesta bajo el régimen fascista de Mussolini. Cuando, finalmente, el régimen se derrumbó, en 1943, e Italia capituló, Eslovenia y Croacia anexionaron formalmente el territorio, pero fue ocupado por el Ejército alemán. El mismo tuvo que rendirse frente la avanzada de la 2ª división del ejército británico, formado por tropas neozelandesas, las cuales hicieron cumplir el pacto, entre los yugoslavos y los aliados, que culminó con el tratado de paz con Italia. El 10 de Febrero del 1947, la ciudad fué declaraba como Territorio libre de Trieste.

Este acuerdo fue establecido principalmente para acomodar a una población con mezcla étnica y cultural, en un país neutral e independiente. En este sentido, el territorio fue dividido en dos zonas: la zona A, administrada por las fuerzas británicas y estadounidenses, que incluía Trieste; y la zona B, administrada por el Ejército Nacional Yugoslavo, que incluía Istria. En 1954, se firmó en Londres un Memorándum de acuerdo que proporcionó a Italia la administración civil de la zona A y a Yugoslavia de la zona B. Lo cierto es que desde finales de los años 40, los flujos migratorios de gente italófonas, así como de personas de nacionalidad no bien identificada, no han parado de trasladarse a la zona A, eligiendo Trieste como lugar de residencia. Así es cómo la ciudad se vio formada por varias comunidades, cada una con historias  y memorias distintas, a menudo contrapuestas.

Así, un tour por esta original ciudad no puede que empezar con un sabroso café! Trieste es la localidad italiana cafetera por definición. Aquí, pues, llegó tras la primera Guerra Mundial el húngaro Francesco Illy que, en 1933, fundó una de las empresas cafeteras más conocidas. El señor Illy, en efecto, inventó la primera máquina del café espresso, una revolución que convirtió a Trieste en la capital mundial del espresso. Por esta razón, una visita a los cafés históricos que embellecen el centro, confiriéndole exquisita elegancia, resulta imprescindible. Así, será maravilloso sentarnos en las mesas del famoso café San Nicoló y contemplar, un sorbo tras el otro, aquella atmosfera de fermentos literarios que era típica durante los encuentros entre personalidades como, James Joyce, Italo Svevo o Umberto Saba.

Una vez terminado nuestro espresso, nos movemos hacía el centro de la ciudad, encarnado por la magnífica Plaza de la Unità d’Italia. Esta representa un bellísimo ejemplo de estilo neoclásico, capaz de combinar la magnificencia de sus edificios con una preciosa vista al golfo Adriático. La Plaza de la Unità d’Italia es, en efecto, una de las plazas más grandes de Europa que se asoman al mar, embellecido por la presencia del Palacio del Gobierno que, con su balconada revestida de mosaicos en cristal de Murano y piedra blanca, ofrece al visitante un espectáculo único.

Otros puntos de interés de Trieste son el Canal Grande, prolongación del puerto que desemboca frente la preciosa iglesia de San Antonio Nuevo; además de la Sinagoga y el hermoso Templo serbo-ortodoxo de la Santísima Trinidad, testigos de la mezcla cultural y religiosa que predomina en la ciudad.

Como era de esperarse, debido a su historia y a las distintas influencias que han conseguido penetrar en el territorio, la gastronomía triestina representa una increíble fusión de estilos. Compuesta por  excelentes platos de pescado, además de gulash, entre todos destaca una sopa a base de tocino, patatas y judías llamada jota. Esta especialidad, conocida en la región, así como en Eslovenia, es un plato campesino preparado, básicamente, con todo aquello que se tenía a disposición. En la cultura popular triestina, además, la jota juega un papel fundamental, por lo que si alguien os dice “Andemo a iota!” vosotros hacedle caso y decidle que sí! Es que en triestino, esta expresión significa “vayamos a comer”!

 

Otra especialidad muy apreciada son los gnocchi de pan y de jamón y también los rellenos de ciruela y mermelada. Asimismo, en Trieste, la conocida pasta agnolotti, en lugar de las clásicas espinacas,  se sirve también con un generoso relleno de peras y ciruelas cocidas y picadas.  Y para endulzar vuestra comida, especialmente durante las temporadas de fiestas cuales Navidad o  Semana Santa, os recomendamos probar la gubana. Hecha por una masa enrollada con relleno de nueces, pasas y piñones, es el postre más típico de toda la zona.

Siguiendo nuestra ruta por las bellezas que albergan en la región del Friuli Venecia Julia, nos dirigimos ahora rumbo al sureste, hacía nuestro próximo destino: Gorizia. A partir del 1947, el casco urbano de esta localidad pasó a delimitar la frontera entre Italia y Yugoslavia. Desde ese momento, uno de sus barrios quedó enclavado en Eslovenia, mientras que el resto de la ciudad se mantuvo en la República Italiana. Fue solo en el 2004, casi quince años después de la caída del Muro de Berlín, cuando sus vecinos pudieron volver a tener el libre acceso a lo que, un tiempo atras, había sido una misma ciudad. ¡Vamos a conocer Gorizia!

45.6495264, 13.7768182

Trieste

Ciudad situada en el norte de Italia, a orillas del mar Adriático; hace frontera con Eslovenia. Disfruta de un clima suave y soleado, excepto cuando sopla la bora, un viento que alguna vez al año alcanza los 100 km/h. Es la capital de la provincia del mismo nombre, en la región llamada Friuli-Venezia Giulia.

Población: 201.261 hab.

Superficie: 89,49 kmª