¿Un gelato para dar la bienvenida a la primavera?
23
Mar

¿Un gelato para dar la bienvenida a la primavera?

El gelato es uno de los postres más antiguos del mundo. Su receta y sus procesos de producción se han ido refinando con el tiempo, sin embargo, los primeros pasos hacia este dolce se dieron hace más de 4.000 años. 

¿Cómo empezó todo? 

Según Marco Polo, en el 2.000 a.c. en China, ya se añadía leche y zumo de fruta al hielo, aunque la técnica de mantener el frío fue decisiva para el avance del gelato. 

En esto los persas tomaron la delantera en el 400 a.c., cuando consiguieron almacenar la nieve que recogían de las montañas durante el invierno y mantenerla hasta el verano. Para ello utilizaban unos receptores de viento con los que mantenían la temperatura baja en un depósito subterráneo donde guardaban el hielo. Luego, lo mezclaban con frutas, azafrán y otras especias. El resultado se asemejaba mucho a un sorbete que se servía a la realeza durante los meses más calurosos del verano.

Origen gelato italiano

 

Alejandro Magno y Nerón fueron grandes enamorados del antepasado del gelato. De nuevo, utilizaban la nieve traída de las montañas, mezclada con jugos de frutas y vino. Si avanzamos un poco más en el tiempo y nos vamos a la Edad Media, nos topamos con el sharbat, un postre de hielo azucarado de origen árabe. En turco se tradujo como ‘serbet’, que pasó al castellano como sorbete.  

Expansión por Europa y América

En Italia el gelato ya tenía cierta trayectoria. Su expansión por el continente comenzó cuando Catalina de Médici, una fanática de este postre, contrajo matrimonio con Enrique II de Francia y llevó el gelato a la corte francesa. Allí se añadió por primera vez huevo a la mezcla. La nieta de Catalina se casó con un príncipe inglés. Fue así como pasó de Francia a Inglaterra, de allí a toda Europa y, posteriormente a toda América durante la época de la colonización. 

Sin embargo, el gelato, tal y como lo conocemos actualmente, no tuvo lugar hasta que el siciliano Francesco Procopio dei Coltelli creó un método que homogeneizaba el azúcar, el hielo y las frutas de una forma mucho más integrada, consiguiendo una textura parecida a la del gelato actual. 

La primera gelateria de la historia

En 1686, Francesco Procopio abrió en París el Café Procope. El establecimiento pronto alcanzó una gran popularidad, de hecho, obtuvo una licencia especial del rey Luis XIV para comercializar una gran variedad de cafés, bebidas heladas y una primera versión del gelato, hecho a base de limón y naranja y, más tarde, de vainilla y chocolate. 

Primera gelateria italiana

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Caf%C3%A9_Procope_1.jpg

El Café Procope marcó la historia en muchos sentidos más allá del gastronómico, ya que fue, durante muchos años, un punto de referencia de tertulias literarias. Algunos de sus clientes habituales fueron Rousseau, Voltaire o Diderot, quien escribió allí su famosa Encyclopédie. También se dice que fue en este café donde Benjamín Franklin concibió la Constitución de los Estados Unidos. El establecimiento sigue estando abierto a día de hoy, siendo una de las cafeterías más populares y antiguas de toda Francia.

Otros hitos en la historia del gelato

El método de Francesco Procopio fue pionero en la elaboración de este dolce, pero la primera máquina de gelato como tal no vería la luz hasta 1913. Esta se conforma con un cilindro de acero congelado y un batidor con aspas en la parte inferior que mueve enérgicamente la mezcla a baja temperatura hasta conseguir la textura perfecta. 

Sin embargo, su auténtica popularización se dio unos años después, entre 1920 y 1930, cuando se creó el primer carrito de helados en Varese, una ciudad de la región de Lombardia. 

Algunas de las mejores heladerías de Italia

En el pueblo San Gimignano, en la Toscana, encontramos la Gelateria di Piazza, donde podemos elegir entre un despliegue de sabores, a cada cual más curioso. Desde el gelato de azafrán y piñones, hasta el de vino espumoso, pasando por el de ‘crema de Santa Fina’, la patrona de la localidad. 

No podemos irnos de la Toscana sin parar en Firenze. Allí se encuentra Perché no!, una gelateria que lleva creando helados de sabores tan poco convencionales como el de rosas o el de lavanda natural, desde 1939. Además de los clásicos de avellana y pistacho, todo un referente en este lugar. 

Nos vamos a la bella Roma para hacer una última parada en la gelateria más antigua de la ciudad, Giolitti, abierta desde 1890 en un establecimiento que conserva el encanto del paso de los años. 

Cremosidad refrescante alla italiana

En nuestros restaurantes puedes elegir entre una gran variedad de postres, pero en esta época del año ya va apeteciendo un toque refrescante para poner el broche a una buena comida. 

Combina el gelato con un toque crujiente en nuestro Croccantino. Elige dos bolas de tu sabor favorito y te lo servimos con galleta croccante, mousse de chocolate Rocher y bizcocho de cioccolato. También puedes optar por nuestro Crepe relleno de gelato de vainilla biscotto o por el Tutto Cioccolato acompañado de gelato que prefieras. 

Aunque si quieres un dolce de lo más refrescante te recomendamos pedir una Coppa al Gusto de tu sabor favorito. Puedes elegir entre fior di latte, fresa y frutos rojos, nocciola, chocolate bombón, vainilla biscotto, coco y, nuestra última novedad: el de pistacchio, todo un clásico de la primavera italiana que incorporamos a nuestra Nueva Carta. 

Añádele el acompañamiento que prefieras: caramelo, cioccolato fundido, perlas de frambuesa… ¡hasta 8 toppings diferentes! 

Y si prefieres disfrutarlo desde casa, haz tu pedido Delivery o Take Away de nuestros exclusivos Cremontano, cremoso gelato italiano, con 9 sabores distintos y elaborados de forma artesanal con ingredientes de primera calidad. 

Gelato de pistacho