Venecia: entre puentes y "Carnevale" os deseamos ¡Buon Natale!
23
Dic

Venecia: entre puentes y "Carnevale" os deseamos ¡Buon Natale!

Seguimos en Venecia. Atrapados por su sugestiva belleza, recurrimos la ciudad como si de un video game, estilo pac-man, se tratara. De un lado al otro, por puentes y callejuelas, terminamos en lugares que, como por  magía,  nos llevan a otros. Y más sorprendentes todavía, si cabe.

Todo en Venecia se habla y se mueve atreves de sus puentes. La fama que rodea a los más famosos es tan impresionante como mítica. Una instantánea sacada en el prestigioso puente de los Suspiros nos recuerda su pasado. Situado a poca distancia de la Plaza de San Marcos, este une el Palacio Ducal con la antigua prisión de la Inquisición. Se trata de una construcción barroca del siglo XVII que daba acceso a los calabozos del palacio. Supuestamente, su nombre se debe a los suspiros que los prisioneros emitían desde aquí, al ver por última vez el cielo y el mar. Para acceder a este puente hay que seguir un itinerario secreto desde el interior del Palacio Ducal. Este último es un edificio de estilo gótico situado en el extremo oriental de la céntrica Plaza de San Marcos, cuyas dos fachadas más visibles miran hacía la laguna de Venecia, y a la misma plaza. El palacio cobra importancia por haber sido residencia de los duques, sede del gobierno y de la corte de justicia, además de prisión de la República de Venecia.

De un puente a otro, llegamos al de Rialto, el más antiguo. Construido por Antonio da Ponte, a finales del siglo XVI, representa uno de los lugares más visitados de la ciudad por sus espectaculares vistas sobre el Gran canal. También es especialmente concurrido por las tiendas que lo decoran a ambos lados y sobre todo porque, durante muchos años, esto fue el único que cruzaba el Gran Canal. Denominado por los venecianos como canalazzo, para diferenciarlo de los canales menores, el Gran Canal tiene  3.800 m de longitud y hasta cinco metros de profundidad. A sus orillas, se levantan cerca de 200 palacios, construidos desde el siglo XII al XVIII, que ponen el broche a esta maravillosa postal.

Por lo contrario, casi escondida en la zona de Canareggio, nombre de uno de los seis barrios que dividen Venecia, se erige una joya del Renacimiento italianola Iglesia de los Milagros. Este representa uno de los lugares más amados por los venecianos, puesto que la leyenda que la envuelve cuenta que los mármoles multicolores de la fachada provienen del sobrante de los interiores de la Basílica de San Marcos;  y que la tabla de La Virgen entre los santos, realizada por Nicolò di Pietro, obra milagros.

Asimismo, si Venecia es mundialmente conocida lo debe también a su espectacular carnaval. Durante 17 días, las calles y los canales de esta mágica ciudad se convierten en el escenario de desfiles, espectáculos, óperas y conciertos. Sin embargo, lo que más destaca durante esta época es la extraordinaria participación de sus habitantes. Totalmente convertidos en personajes de otra época, los venecianos  colorean y pasean por la ciudad con máscaras y disfraces que transportan al visitante a las elegantes fiestas del siglo XVII.

El origen del carnaval veneciano resale a las celebraciones Bacanales y Saturnales del Imperio Romano, donde el desenfreno popular requería el uso de máscaras, para poder disfrutar de la libertad, en anonimato. Además de esto, el carnaval proporcionaba también otro significado más importante: es que con las máscaras puestas ya no habían distinciones sociales. La máscara, pues, representaba la única posibilidad de igualdad entre clases.

Los personajes más conocidos del carnaval veneciano representaban,  precisamente, las figuras de la Comedia del Arte, creada en Italia a finales del siglo XVI. Así, durante estas fiestas, es normal ver las calles inundadas por máscaras de Arlequín, personaje sin recursos económicos, inocente pero astuto; Colombina, su pareja; Pantalone, que representaba al mercader veneciano, rico y avaro; Polichinela, un soñador melancólico proveniente de la cultura napolitana.

Durante esa época, el dulce más típico, junto con el galani, un pastel muy fino hecho con mantequilla y anís, son losgolossei. Presentados como una antigua versión de piruletas, estos se presentan como caramelos unidos con una barrita, cubiertos de azúcar y dejados a enfriarse.

Mientras que para cualquier época del año, os aconsejamos degustar una receta de tradición judía convertida en plato típico de la cocina veneciana: las crespelle, una pasta de crêpes salada con verduras y hortalizas de temporada o también las pappardelle ai fegatini, preparadas con hígados de ave.

Desde aquí, queremos aprovechar de esta ocasión para felicitaros la Navidad en estilo veneciano. Así que, idealmente, os ofrecemos una caja de Baicoli, las galletas venecianas más famosas. Finas y crujientes, son perfectas para un té o sumergidas en chocolate caliente, pero también saben exaltar vinos dulces o licores… ¡como requiere la temporada!

¡Felices Fiestas!

45.4408474, 12.3155151

Venecia

La ciudad está construida sobre un archipiélago de 118 pequeñas islas unidas entre sí por 455 puentes, si incluimos las islas de Murano y Burano. Se llega a Venecia desde tierra firme por el Puente de la Libertad, que desde la vecina ciudad de Mestre accede al Piazzale Roma.

Población: 270.884 hab.

Superficie: 414,6 kmª