Verona, pasión e historia a la sombra de la arena
09
Feb

Verona, pasión e historia a la sombra de la arena

A medio camino entre Venecia y Milán, rodeada por una agradable campiña, y no lejos de la preciosa zona montañosa de los Dolomitas, se abre la bella Verona. La segunda ciudad más monumental del Véneto se muestra al visitante atractiva y tranquila, sumergida entre sugerentes panoramas en los que predomina el cultivo de arroz “vialone enano”. Esta variedad, merecedora del importante sello IGP (Indicación Geográfica Protegida), es solo uno de los muchos símbolos que representan esta localidad que, además, debe su popularidad al dramaturgo William Shakespeare. Verona, en efecto, ha sido el escenario elegido por el maestro inglés para ambientar uno de los dramas más románticos de la historia: el de Romeo y Julieta. A pesar de que la existencia de los dos protagonistas nunca haya estado confirmada, sí existen documentos que atestan que las familias, Montecchi y Capuleti, existieron de verdad. Esta leyenda, llena de pasión y controversias sociales, confiere a la ciudad  un fascino vibrante que toma forma en sus edificios y en su fecunda naturaleza.

La tierra que rodea la ciudad, en efecto, es rica en sales minerales que la convierte en permeable en su justo punto y perfecta, pues, para los viñedos y el cultivo de arroz y frutas como cerezas, melocotones, peras y manzanas; además de las hortalizas (espárragos blancos, col de Verona, achicoria roja). En la gastronomía veronesa el arroz está presente en innumerable cantidad de platos, ya que en la región se cultiva desde principios del siglo XVI. Verona tiene más de 2.000 años de antigüedad, pero su época de apogeo la alcanzó bajo el dominio de la familia Scaligeri. En el 1405 cayó en poder de la Serenísima República de Venecia, a la cual estuvo unida hasta su disolución en 1797 y desde entonces, siguió la ocupación napoleónica, la dominación austriaca, hasta el 1866 y terminó con la adhesión al Reino de Italia.

El pasado de Verona, pues, refleja una historia que es común a la de otros lugares del Norte de Italia. Prueba de ello son las obras de época romana, las calles medievales y los palacios renacentistas que confieren a la localidad un aspecto elegante y extremadamente agradable en dónde vivir.

Al período romano se remonta también el monumento símbolo de la ciudad, el famoso anfiteatro Arena (siglo I d.C.), construido originariamente para acoger a los gladiadores. Su nombre, precisamente, se debe a la arena que recubría la pista central para estos combates. El Arena de Verona es el tercer anfiteatro más grande del mundo, esto fue casi completamente destruido durante un terremoto en 1117, pero la parte interior está increíblemente bien conservada. Excepcional, en este sentido, es su acústica por lo que, desde el 1913, fue convertido en el mayor teatro de música lirica en abierto. La personalidad de la Arena marca toda la ciudad, aunque Verona resulta también repleta de otros rincones y pequeñas plazas que cuentan historias de riqueza y de poder. En la Plaza de los Señores, por ejemplo, dominada por la Torre de los Lamberti, despunta el pórtico de la Logia del Consejo, donde tenía lugar la vida política en el siglo XVI. Mientras que la plaza más popular sigue siendo la Bra’, punto de unión entre la ciudad antigua y la nueva, su nombre proviene de braida, una palabra de origen germánico que significa explanada.

 

Además que por sus monumentos, la gastronomía veronesa es muy apreciada por especialidades, como: el risotto al Amarone, preparado con el preciado vino tinto, el “risotto alla pilota”, con carne de cerdo; además de la variante con la achicoria roja y también con espárragos. Típicas de esta provincia son también las comidas con carne de pato y de gallina, acompañadas con una salsa de mantequilla, caldo, especias, pan rallado y médula de buey llamada “Peperata”. Asimismo, los vinos representan casi una institución, mundialmente famosos son los blancos de Valpolicella, de Bardolino y Pinot Grigio. En este sentido, no se puede pasar por Verona sin pedir lo que la gente de aquí llama “bianchetto”, es decir una copa de vino blanco a tomar en las hosterías del casco histórico, o en cualquier bar de la ciudad.

Nosotros nos quedamos aquí para descubrir lo que los enamorados por excelencia, Romeo y Julieta, solían consumir antes de morir de amor! Literalmente…

45.4383842, 10.9916215

Verona

Es una de las ciudades más atractivas e interesantes de Italia. Cercana a los lugares de mayor interés turístico del norte de este país, es, también, un dinámico centro económico. Está rodeada de colinas y atrapada por un meandro del río Adigio, a unos 30 kilómetros al este del lago de Garda.

Población: 265.083 hab.

Superficie: 206,63 kmª