Vicenza, tríplice y única
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Mar

Vicenza, tríplice y única

Nos encontramos en la ciudad-teatro, cuna de la arquitectura “palladiana”, la ciudad de oro y también la ciudad del bacalao. Tres facetas para un único lugar: Vicenza.

A tan solo 60 km de Venecia, el casco antiguo y la historia que han llevado a la formación de Vicenza no tienen nada que envidiar a la glamurosa localidad lagunar. Tanto es así que este prospero ayuntamiento italiano, posicionado al tercer lugar entre las ciudades más industrializadas del país, remonta su pasado en tres mil años de historia. Así, visitar Vicenza significa recorrer los orígenes más remotos de la arquitectura, cuya herencia más valiosa queda recogida en las majestuosas obras del arquitecto Andrea Palladio. El merecido apodo de “ciudad-teatro” es debido, en efecto,  a las admirables huellas dejadas por  el maestro Palladio que, a lo largo de su vida, quiso experimentar con las innovaciones ofrecidas por las distintas corrientes arquitectónicas.

Con este objetivo siempre presente, Palladio llegó a Vicenza con el cometido de reconstruir la Basílica de la ciudad, sede del gobierno local. Para ello añadió una nueva fachada exterior de mármol, formada por una galería de columnas y arcos, modificando el aspecto del edificio gótico en un conjunto más parecido a los de la Roma clásica. Lo maravilloso de este proyecto es, pues, la armónica integración de las calles exteriores, con los arcos que enmarcan la fachada logrando un resultado elegante, y práctico a la vez. Además de esta esbelta basílica, situada en la plaza de Signori, el monumento que definitivamente  consagró  Palladio a la fama fue el Teatro Olímpico. La estructura de yeso y madera del edificio fue realizada para que, a la vista del espectador, la textura fuese parecida a la del mármol logrando, de esta manera, un efecto  tremendamente innovador para la época.

Además que por su importante patrimonio arquitectónico, Vicenza destaca también por su notable carácter empresarial. Esta faceta más comercial remonta sus raíces en la antigua tradición de artesanía local, especializada en joyería. Este sector, de hecho, ha convertido la ciudad en el polo industrial más floreciente de Europa, contando en su territorio con 1.200 empresas orfebrerías.

Asimismo, la localidad véneta puede presumir de otro primado, esta vez culinario. Más que famoso, en este sentido, es la receta del bacalao a la vicentina considerado el verdadero “rey” de su mesa. La receta se compone de un guiso que tiene su origen en las primeras décadas del siglo XV, cuando el bacalao seco fue introducido en la región por los mercaderes venecianos. La leyenda cuenta que, en 1432, el capitán veneciano Pietro Querini naufragó en las costas de unas islas Noruegas descubriendo  el bacalao seco. En su viaje de regreso a Venecia, el capitán trajo consigo este producto hasta entonces desconocido, que los locales comenzaron a llamar baccalà. Así, pues, fue como la versión seca del bacalao empezó a convertirse en la alternativa más económica del pescado fresco.

 

La tierra vicentina, además, ofrece también una variedad de productos que contribuyen de manera excepcional a enriquecer  los entremeses, los primeros y segundos platos: de las trufas a los productos olearios de las Colinas Béricas; de la miel a la confitura picante de Montecchio Maggiore; hasta las truchas de los valles prealpinos  y al apio blanco de Rubbio. Sin lugar a dudas, entre la variedad de quesos, el más importante es el Asiago. Queso  con sello de Denominación de Origen, suele producirse en dos variantes: una fresca, de sabor dulce y color blanco;  y otra curada, de sabor más marcado y con fuerte personalidad con corteza de color pajizo, compacta y granulosa. El queso Asiago es un alimento aconsejado para la dieta de cualquier edad, rico en proteínas (306 gr. por kilo), con un contenido equilibrado de grasas, sales minerales y vitaminas, y abundantes fermentos lácteos vivos. La variedad fresca se fabrica con leche entera y tarda en madurar de 20 a 40 días. El curado, por lo contrario, se elabora con leche parcialmente desnatada y su maduración se prolonga de tres meses (“mezzano”) a un año o más (“vecchio”).

En nuestra siguiente parada haremos visita  a uno de los Santos más venerados del mundo católico. Sus restos descansan en la imponente basílica de estilo gótico que predomina la ciudad de Padua. Vamos a conocer a San Antonio de Padua, protector de los solteros y de los enamorados…

45.5454787, 11.5354214

Vicenza

Vicenza, capital de la provincia homónima ubicada en la región del Véneto (al norte de Italia, a 60 km al oeste de Venecia y 200 km al este de Milán), sede episcopal católica, una de las capitales mundiales de la joyería de oro y ocupa el tercer puesto entre las ciudades industriales del país.

Población: 113.946 hab.

Superficie: 80 kmª