Pescara, ciudad de costa y montaña y a ritmo de Jazz
04
Jul

Pescara, ciudad de costa y montaña y a ritmo de Jazz

Pescara, capital homónima de la provincia, suele figurar en los destinos predilectos de los italianos para pasar sus vacaciones estivales. Su ubicación a los pies de los macizos de los Abruzzos y sus más de 10 kilómetros de playas, perfectamente equipadas, hacen de Pescara una ciudad vibrante y atractiva, especialmente ahora que llega el verano. Esta moderna ciudad portuaria posee una larga tradición en la construcción naval, en la industria textil y de la pesca,

Para empezar a disfrutar de la ciudad, la mejor opción es pasear por el Corso de Umberto I, la principal arteria del entramado urbano, repleto de edificios históricos, del siglo XVIII y XIX, cafés, restaurantes y tiendas de productos tradicionales y recuerdos. La calle desemboca en algunos de los puntos de interés de su centro histórico: Por un lado, la Piazza Rinascita, conocida también como Piazza Salotto, un enclave que resurgió de sus cenizas tras los terribles bombardeos de las tropas estadounidenses durante la II Guerra Mundial. Su recuperación se inició con el proyecto del arquitecto Luigi Piccinato en 1947, siguiendo el estilo del racionalismo del Movimiento Moderno. Por otro, la Piazza di Maggio que desemboca en el paseo marítimo de esta localidad costera y cuenta con un parque estupendo para refugiarse del calor estival.

ayuntamiento Pescara

 

Para conocer la parte más antigua de Pescara,  lo mejor es adentrarse por las calles de la ciudad antigua, en concreto por el Corso Monthonè, o el ayuntamiento, situado en la Piazza Italia. En Pescara, también resulta imprescindible visitar la Casa Museo del poeta Gabriel d’Annunzio, una de las figuras culturales emblemáticas de esta ciudad, que desde 1963, recrea la atmósfera de los siglos XIX y XX y recoge numerosos enseres personales del poeta. Aunque también merece la pena la Basilica della Madonna dei Sette Dolori, construida en el siglo XVII, en estilo barroco tardío, cuya leyenda afirma que los habitantes de la ciudad vieron una aparición de la Santísima Virgen en el mismo lugar en el que se levanta el templo religioso. Por último, no dejes de visitar el  Museo de Arte Moderno Vittoria Colonna, inaugurado en 2002 y dedicado a la marquesa de Pescara, amiga del artista Miguel Ángel, que acoge exposiciones temporales y una permanente con obras de la talla de Picasso, Joan Miró, Renato Guttuso o Mario Tozzi.

Sabores de mar y montaña de Pescara 

Toca reponer fuerzas, y en la región de Pescara, pese a que la tradición no es tan antigua como la otras capitales de provincia italianas, su cercanía al mar y la montaña ofrecen una propuesta culinaria de gran riqueza y sabores variados. Buena parte de ellos forman parte del llamado movimiento Slow Food, dado que respetan los métodos tradicionales de producción y trabajo de los productos y de la gente que los elabora. Este es el caso de productos emblemáticos, como son el aceite de oliva virgen extra con Indicación Geográfica Protegida (IGP) de Apruntino, la amplia variedad de sus quesos o las preciadas trufas negras y blancas.

De hecho, un buen antipasti pescarese puede consistir en una selección de salamis y de quesos. Entre los primeros, se encuentra la salamella di tratturo, un salami elaborado con carne de oveja curada de consumo habitual entre los pastores encargados de la trashumancia a lo largo de los caminos (los tratturi) que hoy es uno de los manjares por excelencia de la región. En cuanto a los quesos, éstos también formaban parte de la tradición pastoral. Entre ellos destacan los quesos de sabor suave como son el fior di latte y la mozzarella, el queso scamorza, un queso semi-duro en forma pera elaborado con leche de vaca  y los quesos de oveja, como el Pecorino di Farindola y el caprino. Para acompañar esta exquisita selección, prueba con tres tipos de panes artesanales como el canestro, que se fermenta en cestos de mimbre y tapado con paños, y el cuscinetto, bajo y de forma rectangular y la pagnotta, un pan muy similar a la hogaza.

lasagna

 

Y para continuar con el festín gastronómico, nada como dejarse tentar por los platos de pasta que abundan en las cocinas es esta región. Para prepararla al modo tradicional, lo habitual es utilizar agua de manantial y se manipula a mano o se puede cortar con un utensilio denominado Iu carratura, con el que se extraen diferentes tamaños y formas, como sagne, pappardelle, ravioli, frangacce una pasta particular muy ancha, en forma de pañuelo, y que suele ir rellena de mixto de carne de vacuno y salchicha, queso rallado y cebolla. Pero la pasta por excelencia de Pescara es la pasta alla mugnaia, una pasta rústica gruesa y larga en forma de spaghetti bañada en una deliciosa salsa de ragú, tomate, berenjena y albahaca. ¿Se te ocurre una mejor forma de terminar tu visita por esta localidad costera? 

42.4617902, 14.2160898

Pescara

Pescara, capital de la provincia del mismo nombre, combina un paisaje de contraste ya que se sitúa a los pies de los macizos de Abruzzo y frente a las aguas del mar Adriático.

City: 120.286 hab.

Surface area: 33 kmª