Isernia y sus pueblos con encanto
24
Oct

Isernia y sus pueblos con encanto

En un paisaje de exuberantes montañas, la provincia de Isernia sorprende al visitante que se aleja de las rutas viajeras más convencionales. Y es que el territorio del Sannio está repleto de historia, ya sea por la gran cantidad de civilizaciones que atravesaron el territorio dejando su huella y siendo, en gran medida, las culturas originarias de buena parte de sus localidades y pueblos en la actualidad. Buena prueba son los numerosos yacimientos arqueológicos y hallazgos que han tenido lugar en esta provincia como en Agnone, Venafro y Bagnoli del Trigno, tres de los pueblos que recorremos en esta ruta por el territorio del Sannio más primitivo.

Agnone, - cuna de la civilización osco-sannita y cuya ciudad originaria, Aquilonia,- fue arrasada por los romanos en el año 239 a.C. expulsando así a los sannitas. Precisamente aquí se encontró la llamada tabla osca, una pieza de bronce con caracteres del alfabeto osco. En la actualidad es conocida como "la ciudad de las campanas", dado que en esta localidad se encuentra la Pontifica Fonderia Marinelli, una antigua fábrica de campanas que alberga igualmente un museo en el que admirar algunos de estos objetos, algunos de mil años de antigüedad, así como observar su proceso de fabricación. Tampoco pierdas la oportunidad de visitar el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Castelpetroso, de estilo neogótico y la abadía alto-medieval de San Vicenzo Al Volturno.

Castillo Pandone

Las vecinas localidades de Venafro y Bagnoli del Trigno también merecen una parada. La primera localidad bebe en sus orígenes de la mitología griega y de los sannitas, la primera civilización que se asentó en esta región de Italia y en el año 14 D.C se convertía en Venafrum, la colonia romana bajo el mandato de Augusto. Su pasado más reciente se remonta a la anexión, a partir de 1861, como parte de la provincia de Isernia a Molise, pues en sus orígenes, Venafro formó parte de la región de Campania. Si pasas por ella, ve a contemplar su Museo Arqueológico, con hallazgos de las épocas prerromana y romana, ubicado en el antiguo Convento de Santa Clara.

Por último, cuenta la leyenda que Bagnoli del Trigno surgió a raíz de que el duque de esta localidad bebiera de las aguas del río Trigno y se construyera una fuente de aguas termales. En cualquier caso, en Bagnoli podrás apreciar las huellas de su pasado medieval, ya sea por el trazado de la ciudad, así como monumentos como el Castillo de San Felice, la Fonte Vecchia o la Piazza del Olmo. Aunque sin duda, el monumento más emblemático sigue siendo la iglesia de San Silvestro, enclavada en una roca y con una cúpula de estilo bizantino.

Gastronomía de la provincia de Isernia

Si de algo ha vivido la provincia de Isernia, en la región de Molise, es de su vida pastoral, algo que se refleja en las elaboraciones de sus recetas más tradicionales. Éstas ofrecen sabores auténticos y potentes, como las setas, y es que aquí existe una gran variedad: desde la clásica y socorrida boletus, la gallinaccio, una especie de rebozuelo, habitual en guisos y platos de pasta o la suculenta y preciada trufa blanca de que suele recogerse en las zonas del interior de Isernia. Las legumbres y cereales ancestrales también abundan, como las que se pueden encontrar en la localidad de Vastogirardi. Con sus famosas judías rojas, borlotti, se acompañan los famosos platos de pasta como los cavatelli.

Pasta

Isernia comparte con Campobasso igualmente la pasión y el mimo por los platos de carne. Empezando por las delicias de su antipasti, como la conocida Dama de Conca Casale, un salami que en su origen estuvo destinado a la burguesía y era elaborado por las señoras de Conca Casale, en la localidad de Venafro. Este salami suele llevar lomo, panceta, manteca de cerdo, paleta y se adereza, entre otras especias, con cilantro e hinojo. Los habitantes de Isernia suelen tomarla sola o bien acompañada de la pizza scimmia, una especie de focaccia, así como en primeros platos como pasta maltagliati con garbanzos. Otras opciones, igual de apetecibles son la salchicha de hígado de Rionero Sannitico, que se elabora en esta localidad montañosa de esta provincia y por último, el torcinelli asado, una carne asada al horno en la que no podrás dejar e mojar pan.

El cierre dulce a esta visita puedes hacerla con los denominados calzonni, es decir, unas tortitas que habitualmente van rellenas de cacao. Pero sin duda, otro de los dulces que no puedes perderte en la provincia de Isernia son los denominados caggionetti, un postre en forma de pequeñas empanadillas, elaborados con almendra, canela, chocolate y puré a base de castañas, uno de los frutos secos que abundan en la región. Si además, lo acompañas con algunos de los licores cítricos como el afamado limoncello y el poncio, hecho con naranja y mandarina, subirás al cielo de los placeres molisanos.

41.5960411, 14.2331612

Los pueblos más bonitos de Isernia

Nos adentramos en el paisaje de la provincia de Isernia en busca de las localidades con más encanto y cuna de este provincia de la región italiana de Molise. 

City: 86.405 hab.

Surface area: 1.529 kmª