10 de los músicos más influyentes de Italia
22
Nov

10 de los músicos más influyentes de Italia

Hoy se festeja el Día del Músico, una celebración que reúne ya más de 300 años y que empezó en el pueblo de Evreux (Normandía). En él se conmemora la muerte de Santa Cecilia, noble romana proclamada patrona de los músicos en 1594 por el papa Gregorio XIII, quien la canonizó y otorgó el nombramiento. 

Sin embargo, nosotros queremos hacer nuestro particular homenaje a 10 autores que hicieron, de una forma u otra, historia a través de la que fue su pasión: la música. 

Maddalena Casulana (Siena, 1544)

Fue la primera compositora en publicar una obra, ‘Il primo libro di madrigali’. También fue intérprete de laúd, cantante y una mujer con un discurso adelantado a su tiempo. Nos dejó citas como estas:

"Deseo mostrar al mundo, tanto como pueda en esta profesión musical, la errónea vanidad de que sólo los hombres poseen los dones del arte y el intelecto, y de que estos dones nunca son dados a las mujeres".

Maddalena Casulana

Se cree que nació en un pueblo cercano a Siena y existen evidencias de que se relacionaba con personas importantes de la época, como Isabel de Médici, a quien dedicó varias de sus obras, sin embargo, la mayor parte de su vida sigue siendo un misterio.

Sus obras fueron casi todos madrigales, breves composiciones cantadas a capela o con un ligero acompañamiento musical. Fue en Venezia donde Maddalena tuvo su verdadero éxito, siendo elogiada por muchos compañeros de profesión por su enorme talento para componer. 

Jacopo Peri (Roma, 1561)

Fue compositor y cantante y, al igual que Maddalena Casulana, vivió la transición del periodo del Renacimiento al Barroco. 

Está considerado el creador de la primera ópera de la historia ‘La Dafne’, en 1597. A su vez, fue una influencia clave para Claudio Monteverdi, que diez años después estrenaría ‘La fábula de Orfeo’, la primera ópera que se sigue representando, más de cuatro siglos después. 

Nació en Roma, aunque fue en Firenze donde desarrolló casi toda su carrera. Allí trabajó en la corte Medici, al principio como tenor y, posteriormente, como compositor. Jacopo sentía que el arte de su época era inferior al de la Antigua Grecia y al del Imperio romano. 

Este anhelo de recuperar la tragedia griega hizo que se pusiera en contacto con Jacopo Corsi, una personalidad importante de la escena musical del momento, con la Camerata Florentina y con el poeta Octavio Rinuccini para que escribiese el texto. Y de esta forma, por primera vez en la historia, confluyeron dos artes que, hasta entonces, se habían concebido por separado: la música y el teatro. 

Francesca Caccini (Firenze, 1587)

Su nombre es casi desconocido en comparación al talento y éxito que tuvo durante su carrera. Francesca componía, cantaba y tocaba el laúd, el clavecín, la tiorba, el arpa y la guitarra como una verdadera virtuosa. 

Con tan solo 20 años se convirtió en la máxima autoridad musical de Firenze, donde fue conocida como ‘la música’. Ya había sorprendido antes en la corte francesa de Enrique IV, pero cuando la duquesa Cristina de Lorena, de la familia Medici, apostó por ella, Francesca desplegó toda su creatividad. 

La duquesa le pidió que compusiera un espectáculo para carnaval, así que junto con el poeta Michelangelo Buonarrotti, nieto de Miguel Ángel, que luego se convertiría en un gran amigo suyo, creó ‘La stiava’, el trabajo con el que se dio a conocer. 

Fue la primera mujer en componer una ópera ‘La liberazione di Ruggiero’, una obra cómica que, durante mucho tiempo, fue la más representada fuera de Italia. 

Antonio Vivaldi (Venezia, 1678)

Apodado ‘el cura rojo’, por el color de su cabello, tan solo ofició misas durante un año, debido a sus problemas de asma, gracias a los cuales dejó su carrera eclesiástica y se centró en su verdadera pasión.

A este suceso le debemos creaciones que marcaron un antes y un después en la historia de la música y una colección de casi 800 obras, entre las que se encuentra ‘Las cuatro estaciones’, una serie de conciertos para violín y orquesta que los que sería recordado para siempre. 

Vivaldi

Junto a cada pieza, Vivaldi publicó unos poemas que representaban cada estación, algo muy inusual en ese momento. A su vez, la propia sinfonía evocaba elementos de la naturaleza como la fuerza del viento, el canto de los pájaros o una tormenta repentina. Esto luego se llamaría música programática, es decir, con elementos narrativos.

Fue sin duda un revolucionario para su época y, junto con Johann Sebastián Bach y Georg Friedrich Händel, es considerado el máximo exponente del Barroco.

Giuseppe Verdi (Le Roncole, 1813)

Perteneció al Romanticismo y se consagró como uno de los compositores de ópera más influyente de todos los tiempos. 

Todos conocemos la historia de muchísimos artistas cuya obra es reconocida y admirada póstumamente. Este no fue el caso de Verdi, que con tan solo 33 años ya cosechaba una carrera de éxito y fama.

Sus obras ‘Aida’, ‘Rigoletto’ y ‘La Traviata’, basada en la novela de Alejandro Dumas, La Dama de las Camelias, se encuentran entre las tres óperas más representadas de todo el mundo.  

Aunque no se pronunció directamente al respecto, se le asocia con el Risorgimiento, un movimiento político que perseguía la unión de Italia frente al poder de la monarquía austriaca. En obras como ‘Nabucco’ o ‘Don Carlos’ representó revoluciones liberales para conseguir esa unificación, convirtiéndose, con ello, en uno de los representantes principales del movimiento.

Enrico Caruso (Napoli, 1873)

Hace poco se cumplieron 100 años de la muerte del que fue el cantante más famoso del mundo a principios del siglo pasado. La voz de Enrico era única, su belleza, potencia, técnica y tono lo convirtieron en una auténtica estrella de la ópera. Fue un pionero de la música grabada, hecho que contribuyó probablemente a su fama internacional. 

Enrico Caruso

Siendo joven compaginaba su trabajo como mecánico por las mañanas con clases de canto por la tarde. Comenzó su carrera actuando en cafés y en misas y acabó cantando en las óperas más importantes del mundo, entre ellas, la Metropolitan Opera de Nueva York, donde fue el primer tenor durante diecisiete años.

Fue allí donde popularizó la famosa ‘O sole mio’, compuesta por Giovanni Capurro y Eduardo di Capua pocos años antes. Con ella cerraba la mayoría de sus actuaciones, haciendo un homenaje al sol de su Napoli natal. Inauguraba, de este modo, un nuevo género, el ‘Classical Crossover’, una combinación entre música clásica y popular que pronto se expandirían entre la población inmigrante italiana de los Estados Unidos. 

Ennio Morricone (Roma, 1928)

Comenzó a componer con tan solo seis años. En esa época conoció al director de cine Sergio Leone, con quien compartió clase durante la primaria. Años después, en 1964, empezaron a trabajar juntos, convirtiéndose en los nombres más reconocibles del género ‘Spaghetti Western’.

Ennio Morricone

Sin embargo, no se quedó ahí, la versatilidad y el talento de Ennio lo convirtió en uno de los compositores más fructíferos de la historia del cine. Llegó a crear más de 500 obras y trabajó con directores como Brian de Palma, Quentin Tarantino, Giuseppe Tornatore y Pier Paolo Passolini, entre muchísimos otros. 

Cuando escuchamos las primeras notas de la banda sonora de ‘Cinema Paradiso’ se nos viene a la cabeza esa preciosa escena de besos. Y cuando oímos un silbido del oeste pensamos en ‘El bueno, el feo y el malo’ y en la mirada desafiante de Clint Eastwood batiéndose en duelo. 

Ennio puso música a películas de nuestra vida. Tenía la capacidad de evocar imágenes y de contar historias a través de los sonidos. 

Jimmy Fontana (Camerinos, 1934)

Su nombre real era Enrico Sbriccoli y, en sus inicios, fue un músico autodidacta de jazz. De ahí su nombre ‘Jimmy’, en conmemoración al saxofonista Jimmy Giuffré. Su apellido artístico, Fontana, fue elegido al azar revisando una guía telefónica.

El paso del jazz a la canción melódica lo condujo al éxito internacional. 'Il mondo' es, hoy en día, una de las canciones italianas más famosas de la historia. El propio Fontana la interpretó también en castellano y en catalán.

Jimmy, que había ganado en 1961 el Festival de San Remo con ‘Lady Luna’, volvió a presentarse en 1965 con ‘Il Mondo’ quedando, esta vez, en quinto lugar. Sin embargo, el tema pronto se convirtió en un himno de masas. 

Pero su carrera no solo se quedó en este hit. Junto con Gianni Meccia compuso muchísimos más éxitos, como el ‘Che sarà’ que popularizó José Feliciano. 

Raffaella Carrà (Bolonia, 1943)

¿Quién no ha bailado una canción de Raffaella?

Además de cantante y compositora, fue bailarina, presentadora de televisión y actriz. Después de trabajar junto a Marcello Mastroianni, dio el salto a Hollywood al protagonizar una película junto a Frank Sinatra en 1965. 

Fue una artista polifacética que hizo 10 películas y editó 21 discos. En ellos podemos encontrar canciones tan míticas como ‘Fiesta’, ‘Hay que venir al sur’ o ‘Rumore’, entre algunos de sus éxitos. 

Raffaela Carrá

Raffaella emanaba libertad. El propio Vaticano censuró un baile suyo en la televisión italiana en el que enseñaba el ombligo. Fue una persona sin tabúes y con las ideas muy claras que se convirtió en icono de distintos movimientos. 

Contagiaba su alegría a través de la música. Nos hizo bailar y cantar en noches que no queríamos que acabasen nunca y, por ello, la recordaremos siempre. 

Franco Battiato (Iona, 1945)

Cantautor, músico y director de cine, Franco fue amante de la experimentación y del eclecticismo. En su obra confluyen influencias mediterráneas, orientales y africanas. Mezcló música popular con electrónica y compuso letras complejas y crípticas. 

Franco Battiato

Tras triunfar en el Festival de San Remo de 1981 y representar a Italia en Eurovisión, lanzó el disco ‘La voce del padrone’, un trabajo muy experimental que, para sorpresa de los estándares comerciales, se convirtió en todo un éxito de ventas al superar el millón de copias vendidas. En él se incluía la que fue, probablemente, su canción más conocida ‘Centro de gravedad permanente’. 

Su curiosidad no conocía límites. Franco compuso óperas, rodó películas y pintó cuadros con el pseudónimo de Süphan Barzani. Fue uno de esos artistas que vivieron toda su carrera en constante búsqueda creativa.

musica italiana

Son muchos los italianos que marcaron, y siguen marcando, un antes y un después en la historia de la música. No podemos olvidar a Luciano Pavarotti, Patty Pravo, Giacomo Puccini, Iva Zancchi, Domenico Mondugno, Nino Rota, Renato Carosone y otros muchos a los que también nos gustaría dedicarles este día.  

¡Viva Italia y viva la música!